No practicar la gratitud es un camino seguro a la inconformidad

“Quien se centra en lo que le falta y no en lo que tiene, corre el riesgo de llevar una vida miserable y mortificada”

La gratitud es  más que dar las gracias o devolver favores, es uno de los primeros pasos para la convivencia. El agradecimiento no se manifiesta sólo cuando se recibe un beneficio, debe ser una actitud constante en la vida que no todos tienen la capacidad de expresar y ejercitar.

Como indica Raimon Samsó, hay dos clases de gratitud: la condicional y la incondicional. La primera consiste en sentirse bien cuando las cosas salen como uno espera. La segunda consiste en una actitud y un hábito de vida, sentirse bien sin que haya ocurrido nada especial

La gratitud es una actitud que nace de la humildad, para ser agradecido hay que ser primero humilde,  reconocerse en constante evolución, incompletos y dependientes.

Las personas que hacen  de esta actitud un hábito de vida se sienten más saludables, más optimistas y más felices con sus vidas. Necesitamos despertar y conectar con el agradecimiento, la gratitud es una cualidad humana vinculada a la madurez y a la salud psicológica.

Hace falta educar en el agradecimiento. La gratitud nos permite establecer vínculos sanos y poderosos entre todos nosotros. Las personas y la sociedad necesitamos un mayor caudal de reconocimiento y gratitud. Este reconocimiento implica adquirir un compromiso, establecer un vínculo profundo.

Se trata de demostrar respeto y de valorar lo que los demás hacen por nosotros independientemente de cual sea su motivación para hacerlo. Pero no solo se trata de agradecer a los demás, sino que también debemos empezar por valorarnos y agradecernos a nosotros mismos todo lo que somos y lo que hemos conseguido, mucho más allá de los errores cometidos y de todas nuestras limitaciones. La gratitud cambiará tu perspectiva de la vida.

Es posible incorporar y/o aumentar la gratitud en nuestra vida. Exigen tres ejercicios sencillos efectivos para  cultivar  el habito de la gratitud: escribir un diario de gratitud,  escribir una carta de agradecimiento,  y agradecer siempre y en todo momento.

  1. Diario de gratitud

El objetivo de este ejercicio entrenar a nuestro cerebro a centrarse en las cosas positivas que ya tenemos en nuestra vida.

Cada noche, antes de acostarte,  dedica por lo menos 10 minutos a escribir acerca tres cosa por las que estas agradecido. Estas puenden ser  grandes/general o  específicas. De esta manera te enfocas en las cosas buenas que te pasaron en un tiempo determinado.

Trata de escribir tu diario de gratitud todos los dias. Quiza al principio, te pueda parecer incomodo escribir acerca de esas cosas,  no te preocupes, depues será más fácil, lo mas importante es que continues con este ejercicio.

Cuando la escritura se convierte en una tarea rutinaria , y no en una práctica placentera, entonces debes hacer unos pequeños ajustes en la frecuencia en que lo haces.

  1. Carta de agredecimiento

Piensa en una persona que ha contribuido a tu vida de una manera especial, y a la cual no le has agradecido formalmente. Escribe un carta a esa persona  agradeciendole por las cosas recibido de ella/el. Describe como te sientes gracias a su contribución. Busca esa persona, y si te es posible leele personalmente la carta.

  1. Agradece en todo momento

Establece el hábito de agradecer siempre y en todo momento. Busca activamante los detalles y las acciones de otras personas para ayudarte y/o hacerte sentir bien, y agredeceles. Saborea el sentimiento de agradecimiento.

 

Un momento de paz interior

 

Elige tu espacio

Saborea tu momento

Respira,

Inspira   1   2   3

expira    1   2   3   4   5

Entre respiraciones, obsérvate (percíbete) un segundo 

Inspira

expira

obsérvate

Inspira

expira 

Sonríe

Sonríete a ti mismo

Inspira   1   2   3

expira    1   2   3   4   5

 

Escanea tu cuerpo:

tus pies

gemelos 

rodillas

muslos

nalgas

espalda

abdomen

pecho 

hombros,     suéltalos 

estira un poco tu cuello,

recoloca tu columna 

tu cara 

suelta la mandíbula

dedícate una leva sonrisa 

tu frente lisa, tersa, relajada

 

Respira:

Inspira   1   2   3

expira    1   2   3   4   5

 

Observa tu alrededor:

el espacio, los objetos, los colores 

Escucha los sonidos que te rodean 

Siente los sonidos

 

Inspira   1   2   3   4

expira    1   2   3   4   5   6

 

Sonríe sintiendo la plenitud del momento presente.

 

 

Ricard Guillem Guillem

www.coachingvalencia.com

Twitter @Ricardvcia

Cuidando a nuestro niño interior

Minientrada

El concepto del Niño Interior (Carl Gustav Jung creador del concepto) es uno de los elementos más valiosos y útiles para movilizar al ser humano y hacerle trascender sus miedos, aprehensiones y obstáculos levantados por él mismo durante su vida.

¿Sabes que llevas dentro de ti al niño que fuiste? ¿Cómo está tu niño Interior? ¿Quieres saber cómo sanar a tu niño interior y así sanar al adulto que eres hoy?

Para tener una Autoestima sana y equilibrada, la clave está en trabajar la conexión con tu niño interior. Reconocer a nuestro niño interior, escucharle, hacer las paces con él e integrarlo en la personalidad adulta.

Claudio Naranjo, psiquiatra chileno, nos da una clave importante: “No confundas en valorar a tu niño interior con ser un niño en tu interior”. Los adultos que están en paz con su niño interior son personas más calmadas y relajadas, más felices y más creativas.

John Bradshaw, autor de  “Nuestro niño interior” propone en su libro cuatro etapas para fortalecer la conexión con tu niño interior:

  • Reconocer e identificar los problemas de tener un niño interior herido.
  • Rescatarlo y recobrar el control sobre el niño interior.
  • Proteger y cuidar a nuestro niño interior
  • Dar nuevos permisos y reglas al niño interior.

Es imperioso que recuperemos a ese niño interno, que por tantísimo tiempo vivió en el abandono y el olvido por nosotros. Al abandonarlo y desatenderle nos abandonamos nosotros mismos en realidad. Para iniciar ese maravilloso proceso de recuperar nuestro niño interno, necesitamos crear un acercamiento y entablar una relación con él.

Louise L. Hay, plantea un ejercicio de acercamiento:

Consigue una foto de cuando eras niño,  entre 3 y 5 años de edad, siéntate por unos 30 minutos a contemplarla y deja que los recuerdos vengan y tratar de comprender a ese niño. Preguntarle que siente, que necesita, que le duele, recuerda los hechos de la infancia, pueden ser buenos y/o malos.

Para eso, luego de mirar su imagen, haz una visualización, cierra los ojos, respira profundamente inhalando, sosteniendo y exhalando por la nariz tres veces seguidas, tratar de conectarte con ese niño, imagínalo jugando,  visualiza su imagen, como se ve, como se ríe, que cosas hace.

Visualiza a tu niño interno frente a ti y háblale, dile que te perdone por haberle tenido abandonado tantísimo tiempo, por haberle desatendido, dile que lo amas y que de ahora en adelante vas a estar siempre con él. Y si te lo permite abrázalo.

Mantén una comunicación constante con él, por lo menos una vez a la semana siéntate con tu foto y háblale.

Tu niño interno necesita carias constantes, estas son algunas de las formas de acariciar y amar a tu niño interno:

  • Cuida tu niño interior con palabras de cariño. Dile palabras de aliento, de afecto, ánimo… práctica la autoamabilidad y autocompasión.
  • Date un buen baño caliente, con sales perfumadas, aceite, pétalos de flores… Quédate un rato disfrutando de las sensaciones corporales.
  • Aplícate masajes con regularidad.
  • Deja que alguien te haga manicura y te arregle el cabello.
  • Pide a un amigo que te prepare la comida o que te invite a cenar.
  • Siéntate tranquilamente y envuélvete en una manta o un edredón mientras lees, escuchas música o miras la televisión.
  • En invierno, abrígate al calor del fuego.
  • Desayuna chocolate con churros, leyendo el periódico tranquilamente o disfrutando de la familia.
  • Pasa mucho tiempo con tu amante haciéndose mutuamente caricias sensuales.
  • Reserva un rato para no hacer nada; sin hacer nada, sin hacer planes y sin compromisos.
  • Juega con arcilla o plastilina. Experimenta con formas y figuras.
  • Chapotea bajo la lluvia.
  • Mastica algo crujiente (palomitas, chocolate…)
  • Ve a la playa, juega con arena. Construye algo con ella.
  • Ve de tiendas por el placer de probarte ropa. (¡sin necesidad de comprar!)
  • Huele perfumes y olores (en una perfumería, en una floristería, en una frutería, en el campo….)
  • Da un largo paseo con un amigo o con tu amante. Tómense de la mano y déjense impregnar por los colores, olores, el paisaje,….. concéntrense en las sensaciones que les llegan.
  • Ríete, disfruta, expándete
  • Juega con tu mascota.
  • Dibuja, colorea.
  • Canta, por el simple placer de expresarte con tu voz.
  • Juega con tus hijos, o con niños, como si fueras uno de ellos.
  • Ofrécete un tiempo para estar solo, sin ningún tipo de obligación. Un tiempo para mirar el cielo, respirar, conectar con todo lo hermoso que haya a tu alrededor……
  • Los días que tengas tiempo, échate todas las siestas que quieras.
  • Ve a una cafetería o restaurante que tenga bufet. Escoge muchos platos diferentes. Prueba comidas que nunca hayas probado.
  • Entra en un supermercado y compra alimentos que no comerías normalmente con las manos. Llévatelos a casa y cómelos con las manos. Puedes ser todo lo sucio que quieras.
  • Camina descalzo por el jardín.
  • ….

El niño interior representa el mundo de las emociones en el ser humano. Cuidar del niño interior es fundamental para tener un buen nivel de bienestar y de salud mental en una sociedad tan exigente donde el individualismo, asfixia las ilusiones de tantas personas que se sienten solas. Y también, donde la negatividad que surge de un sistema lleno de deficiencias, mata esperanzas.

¿Cómo lograr que el niño interior crezca y se integre en la personalidad adulta? John Bradshaw y  Alejandro Jodorowsky nos proponen 10 reglas/permisos:

  1. Está bien sentir lo que sientes. Los sentimientos no son buenos o malos, son. No hay nadie que pueda decirte lo que deberías sentir. Es bueno y necesario hablar de lo que sientes.
  2. Está bien querer lo que quieres. No hay nada que debas o no querer. Si eres consecuente de tu energía, querrás expandirte y crecer. Está bien y es necesario conseguir que se satisfagan tus necesidades. Es bueno pedir lo que quieres.
  3. Está bien ver y oír lo que ves y oyes. Todo lo que hayas visto u oído es lo que has visto y oído.
  4. Está bien y es necesario tener diversiones y juegos. Está bien divertirse con juegos sexuales.
  5. Es importante decirse la verdad. Esto atenuará el sufrimiento. Mentirse distorsiona la realidad. Todas las formas de pensamiento distorsionado deben corregirse.
  6. Es importante conocer nuestros límites y retardar el premio. Así sufriremos menos en la vida.
  7. Es crucial desarrollar un sentido de la responsabilidad equilibrado. Esto significa aceptar las consecuencias de lo que haces y no asumir las consecuencias de lo que hacen los demás.
  8. Se pueden cometer errores. Los errores son nuestros profesores: nos enseñan a aprender.
  9. Se deben respetar y valorar los sentimientos, necesidades y deseos de los demás. Quebrantarlos conduce a la culpa.
  10. Está bien tener problemas. Hay que resolverlos. Está bien estar en conflicto. El niño debe entender que en la vida hay problemas, aceptarlo y entrenarse en resolverlos. Es mejor que quejarse por lo injusta que es la vida.

¿Qué vas hacer para alimentar tu niño interior?

[1] Se utiliza la forma masculina para facilitar la lectura. Se hará referencia a “niño interior”, que incluirá también la forma en femenino “niña interior”

La visualización negativa, apreciar lo que tienes

¿Qué es lo peor que puede ocurrirnos? Una persona estará preparada para lo peor, así como para saborear lo que ya tiene, si se esfuerza con regularidad en contemplar los infortunios que le pueden desposeer de lo que aprecia. Nos pasamos gran parte de nuestras vidas deseando tener más, en vez de disfrutar lo que tenemos.

Detrás de esto hay un concepto que los psicólogos denominamos  “adaptación hedónica”,  que en resumen viene a decir que con el tiempo (y suele ser rápido) nos acostumbramos a cualquier cambio, a las cosas que nos rodean, por buenas que sean, y queremos otras nuevas. Logramos el trabajo que siempre deseamos pero un tiempo después nos estamos quejando de las largas horas, los incompetentes de los compañeros y empezamos a buscar un nuevo trabajo. Nos compramos un móvil que ansiamos y lo disfrutamos unos meses, pero al cabo del tiempo estamos pensando en cambiarlo por uno mejor. Y lo mismo con la pareja, la casa… El problema es que no apreciamos lo que ya tenemos, porque nos acostumbramos rápidamente a ello.

Los estoicos griegos y romanos fueron capaces de combatir la adaptación hedónica mediante la práctica de técnicas como la “visualización negativa”. Dedicaban tiempo para imaginar, visualizar, la pérdida de las personas, las relaciones y las posesiones que tenían cariño, para que pudieran apreciar mejor lo que tenían. Esta estrategia del estoicismo no es más que una preparación consciente para el infortunio y, a la vez, un modo coherente de disfrutar del presente, así como de ser consciente de la transitoriedad de nuestra existencia.

Investigaciones recientes han demostrado que el pensamiento negativo, si se usa de manera estratégica, también puede acabar resultando beneficioso para quien lo practica, lo positivo de lo negativo. Si la adaptación hedonista nos infunde dar por hecho nuestra salud, nuestros bienes, nuestros amigos y nuestra familia, entonces la visualización negativa es el antídoto para recordar su importancia en nuestras vidas, contra la ansiedad.

El periodista Oliver Burkeman, en su ensayo The Antidote: Happiness for People Who Can’t Stand Positive Thinking,  sostiene que la visualización negativa puede ser un efectivo antídoto contra la ansiedad. En realidad, lo que los psicólogos denominan “pesimismo defensivo” es una estrategia aplicada por entre un 25% y un 30% de los estadounidenses, según la investigadora Julie Norem. “Cuando intentamos persuadirnos de que todo se resolverá para bien, corremos el riesgo de reforzar la creencia tácita de que sería completamente catastrófico que eso no sucediera. En cambio, si tratamos el caso con cierta sobriedad y consideramos lo mal que realmente puede ir, encontraremos que nuestros temores disminuyen hasta tener un tamaño manejable”, afirma Burkeman.

Muchas técnicas de visualización giran en torno a la idea de traer a la mente lo que se desea, con el fin de destacar una mayor posibilidad de obtenerlo. En contraposición, la visualización negativa tiene en cuenta lo que uno ya posee o es y luego procede a imaginar la vida sin ello. Por lo tanto, tomar conciencia del valor del objeto o persona que puede haber estado tomando por sentado. Imaginar lo negativo puede ayudar a enfrentar una situación por si esta llegara a materializarse, siendo una práctica psicológica muy potente para no caer en la adaptación hedonista

En cuanto al trato con las personas y a las experiencias, puedes imaginar como si fuera la última vez que las realizas. ¿Cómo tratarías a tu compañero de trabajo  si esta fuera la última vez que la ves por la calle? ¿No la saludarías con afecto? ¿Cómo te relacionarías con tu pareja, si este fuera el último día que podéis compartir? ¿No le tratarías con más delicadeza de lo que sueles hacerlo

El cambio perceptivo desde  “¿qué es lo que necesito?” a “¿qué es lo que tengo? se reduce a una elección, un cambio en el observador. A veces parece que la única razón por la que podemos desear alcanzar algo nuevo es simplemente porque nos hemos vuelto ciegos a lo que realmente tenemos, centrándonos en  intentar constantemente mejorar, tener más, querer alcanzar tu máximo potencial. Ver lo que falta vs ver lo que tengo.

La próxima vez cuando sientas que alguna cosa ya no te gusta tanto, imagina que ya no lo tienes. Cuando pierdes la paciencia con tu hijo, o te quejas que tu pareja no es detallista, imagina que nunca más le verás.

En resumen, dedica unos minutos al día a dar gracias, a apreciar lo que tienes, no pienses que seguirá siendo tuyo mañana, siéntete dichoso por todo lo que la vida te ha dado, porque en realidad no tendría que darte nada. Cualquier buena fortuna que haya llegado a tu vida, en forma de dinero, amigos, familia… es un regalo a agradecer, y a valorar. No esperes a perderlo para apreciarlo.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la adaptación hedonista?

 

Fuentes

http://faircompanies.com/news/view/guia-la-buena-vida-10-tecnicas-para-practicar-estoicismo/

http://www.oshogulaab.com/OSHO/MEDITACIONES/visualizacion.htm

http://artpsycho.webnode.es/metodos-y-tecnicas/desarrollo-de-la-imaginacion/

 

 

 

Meditar caminando

Caminamos constantemente, pero con frecuencia se trata más de desplazarse rápidamente, para dar respuesta a algún asunto,  corremos. Es posible caminar  de otra manera, una de ellas es caminar meditando.

Nuestra mente tiende a lanzarse de una cosa a otra, como un mono que salta de una rama a otra sin detenerse a descansar. Nuestra voz interior nunca descansa: se pasa el día entero dando la murga con un caos de pensamientos. La meditación es una buena forma de ponerla a raya, con grandes beneficios para reducir el estrés y aquietar la mente, y por fin descansar.

En la meditación caminando,  caminamos tan sólo por disfrutar. Caminar sin llegar, esta es la técnica. Disfrutamos del caminar, sin ninguna finalidad o destino particular, sintiendo el presente,  muy despacio, con una atención relajada y siendo conscientes de los pies, del cuerpo y de la respiración.

Se puede practicar la meditación caminando siempre que tengas que andar, aunque solo se trate de un pequeño trayecto.

  • Para que el caminar se convierta en una meditación debes hacerlo despacio y percibir en vez de pensar. Percibir es ver, escuchar, sentir,…todo a la vez.
  • Para empezar, con cinco o diez minutos de práctica ya es suficiente. Lo importante es la calidad y ser consciente del proceso de caminar.
  • No son necesario grandes distancias. Puedes caminar despacio en una dirección y después en el sentido contrario..

La práctica: Caminata Presencial, cómo darle un descanso a tu mente

El objetivo del ejercicio es limpiar la mente de todo aquello que nos agobia. Cuando sientas que no puedes pensar con claridad o te sientes mal anímicamente y no ves forma de salir de ese estado, una caminata presencial puede ser lo que precisas.

Hay que mantener tu atención en el presente y ser testigo de la mayor cantidad de sensaciones posibles. En el día a día no es normal que nos enfoquemos en estas cosas. Por lo general ni siquiera somos conscientes que respiramos. Simplemente lo hacemos bajo piloto automático. Para ello lo que hacemos es aumenta el volumen de tus sentidos. Observa, escucha, huele, siente.

Consta de los siguientes paso:

  • Sal a caminar (es mejor si lo haces solo, sin un rumbo prefijado y sin música). Mientras caminas, mantén tu atención en el momento presente. Enfoca toda tu atención en las sensaciones que se te presentan en el momento, tanto internas como externas.
  • Relájate. Relaja sobre todo tu mandíbula, tu frente, tus hombros y tus manos. Lleva los brazos caídos lateralmente y decide qué posición de manos te resulta más cómoda. Las manos las puedes llevar a los lados o bien puedes cogerte las manos por delante del cuerpo o por detrás.
  • Sonríe, sonríete. Una media sonrisa traerá calma y deleite a tus pasos y a tu respiración, al tiempo que ayuda a mantener la atención.
  • Pon tu atención en la respiración. Respira lenta, profunda y suavemente por la nariz. El conectarte con tu respiración y sentir cómo tus pulmones se llenan de aire, o el olor del agua salada a unos pocos metros de distancia, o el olor de los árboles, son algunas de las cosas que te llevan tu atención al ahora.

No dejes que los pensamientos del pasado o futuro ocupen tu mente. Si lo hacen, acéptalos y vuelve tu atención hacia la respiración.

En la meditación caminando, practicamos ser conscientes del número de pasos que damos con cada respiración. Nota cada respiración y cuantos pasos das en cada inspiración y en cada espiración. En la meditación caminando adaptamos nuestros pasos a nuestra respiración y no al contrario. Cuando inspires, da dos o tres pasos, dependiendo de la capacidad de tus pulmones. Si tus pulmones quieren dos pasos en la inspiración, da exactamente dos pasos. Si te sientes mejor dando tres pasos, da los tres pasos. Cuando espires, escucha también tus pulmones. Percibe cuantos pasos quieren tus pulmones  al espirar.

Generalmente la inspiración es más corta que la espiración. Así que podrías comenzar tu práctica con dos pasos para la inspiración y tres para la espiración: 2-3; 2-3; 2-3. o, 3-4; 3-4; 3-4. Tras unos minutos nuestra respiración se hará, de forma natural,  más lenta y relajada. Si sientes la necesidad de dar un paso más en la inspiración date la oportunidad de disfrutarlo. Siempre que sientas la necesidad de dar un paso más con la espiración, hazlo también. Cada paso debe ser un disfrute.

No intentes controlar tu respiración. Deja a tus pulmones tanto tiempo y aire como necesiten y simplemente cuenta los pasos que necesitas dar mientras se llenan tus pulmones y los que nece­sitas también para vaciarlos, manteniendo una consciencia plena, tanto de tus pasos como de tu respiración. La conexión es contar.

  • Pon atención al proceso del caminar. El movimiento tiene que ser lento, pausado. Presta atención a tus pies, siéntelos cómo se mueven, siente cada movimiento de cada pie: elevación, contacto con el talón, contacto con la planta del pie,… Toma consciencia de todo tu cuerpo. Primero pon atención a un pie, y después pon atención al otro pie.
  • Observa la realidad, poniendo atención en tus sentidos. El ruido de la calle, los colores, el viento soplándote en la cara, el calor del sol (si lo haces de día), tus músculos que se mueven, el contacto de tus pies con el suelo. Concentra toda tu atención en percibir todo lo que ocurre en el momento presente. Cuando surjan pensamientos, elige concentrarte en la respiración o en todas las sensaciones que pasan por tu cuerpo, amplificando el volumen de tus sentidos. Trata de no pensar en palabras. Limítate a sentir lo que surge dentro de ti.

El enfocarte en el momento presente no es tarea fácil, pero vale la pena hacerlo. No te castigues si comienzas a notarte fuera de foco. Tómalo como señal de que precisas practicar. Si notas que has podido mantener una atención plena por tan solo unos segundos entonces felicítate. Esto es una habilidad que puedes desarrollar con el tiempo.

Gradualmente vas a empezar a notar mejorías. Esto es una práctica a la que, si le dedicas tiempo, mejora tu concentración y tu estado emocional. Mientras tu cuerpo procesa todos los estímulos sensoriales a tu alrededor, tu mente se aliviana promoviendo un profundo sentimiento de paz interior y bienestar. Darle un descanso a tu mente es la clave de la meditación. Es algo que puedes hacer en cualquier momento y en cualquier lugar.

El bienestar subjetivo

Los seres humanos hemos estado buscando la felicidad a lo largo de diferentes épocas, continentes y culturas.

En los últimos 25 años ha surgido un interés creciente por  el estudio de la felicidad, desde el enfoque del bienestar subjetivo, esto es, el análisis de los factores que inciden en que un individuo se defina a sí mismo como feliz o satisfecho.

El Bienestar es una percepción subjetiva de armonía, motivación y satisfacción con uno mismo y con el propio entorno. Puede ser visto como una combinación de dos componentes uno de tipo afectivo y otro cognoscitivo: el primero es el grado en el cual una experiencia afectiva es percibida como agradable (sensación de felicidad), y el segundo, el nivel en el cual una persona percibe que sus metas han sido logradas (logro, juicio cognoscitivo). En ese sentido implica componentes de tipo afectivo y cognoscitivo.

¿Qué es exactamente el bienestar subjetivo?

El bienestar subjetivo se define como la propia evaluación de la vida basada en sus dimensiones afectivas y cognitivas: la primera se centra en las reacciones emocionales y la segunda en el juicio de la vida cognitiva.

¿Cómo puedo aumentar mi bienestar subjetivo?

Uno de los métodos más populares es  el modelo PERMA, creado por el doctor Martin Seligman, considerado como uno de los fundadores de la Psicología Positiva.

Según Seligman, las personas que afirman sentirse felices presentan 5 componentes:

PERMA

PERMA

A continuación definimos los 5 componentes y sugerimos algunos ejercicios prácticos para aumentar tu bienestar subjetivo.

  • Meaning (sentido): incluiría el sentido de la vida y el desarrollo de objetivos que van más allá de uno mismo. Es importante hacer una distinción entre propósito y sentido vital, donde el propósito se relaciona más con objetivos y el sentido con el lugar y la función que ocupo en el mundo.
    • Estar conectado/da a algo más grande que sólo a ti mismo/a. Piensa en cómo se puede ayudar a los demás en el largo plazo.
    • Comparte con alguien cómo te han enriquecido los momentos malos/ críticos de tu vida.
    • ¿Cuándo fue la última vez que no has podido dormir porque estabas emocionado/da? Trata de encontrar la razón y piensa sobre lo quesignificó para ti.
    • ¿Cómo te gustaría ser recordado/da?
    • Vamos a imaginar que tienes sólo un año de vida. ¿Qué te gustaría hacer y vivir en la vida que tienes por delante?
  • Engagement (Compromiso): se trata de la puesta en práctica de las fortalezas personales con el objetivo de desarrollar un mayor número de experiencias óptimas, de flujo de conciencia (“flow”).
    • Prueba nuevas actividades hasta encontrar las que más te agradan.
    • Haz una actividad que te guste, una actividad en la que sientas como si el tiempo se detuviera cuando la estás haciendo. Repite esta actividad con frecuencia.
    • Desarrolla tus fortalezas personales y reconoce tu propio valor. Comparte tu experiencia con alguien.
    • No te acostumbres demasiado a las rutinas, incluso las del trabajo. Cambia alguna rutina e innova de vez en cuando.
  • Positive emotions (Emociones positivas): aumentar las emociones positivas en el pasado, en el presente y en el futuro.
    • Encuentra gratitud/agradecimiento por lo que sucedió en el día de hoy. Toma lo que no funcionó como una oportunidad de arreglarlo mañana.
    • Ten tu diario personal y escribe en él las cosas por la que te sientes agradecido/da.
    • Observa a tu lenguaje. Trata de cambiar cada descripción negativa u opinión negativa por algo positivo (o constructivo). Si te encuentras con un día particularmente malo y no puedes dejar de decir algo negativo, termina la frase con “Pero estoy agradecido/da por…”.
    • Observa a tu lenguaje. Cambia tus “pero” por “y”.
    • Ser positivo puede ser contagioso. Intenta ver lo positivo de las personas que están a tu alrededor. Que sientan que los/las valoras, admiras “lo positivo” que tienes. Ellos/Ellas van a querer probarlo también.
    • Antes de levantarse de la cama, toma un momento para programar tu día: ¿Por qué va a ser un día maravilloso?
  • Relationships (Relaciones positivas): dedicar un tiempo a nutrir las relaciones fomenta la sensación de apoyo y compañía que influye directamente en la percepción de bienestar.
    • Llamar o enviar un email o WhatsApp a un amigo/a que no has hablado en mucho tiempo.
    • Escribir una carta de gratitud a alguien que te ha ayudado o te ha enseñado una gran lección de vida, incluso cuando no lo hayas solicitado. Léela con él o ella.
    • Trata de establecer nuevas amistades, iniciar conversaciones con gente nueva sobre temas que te preocupen o interesen. ¡Se valiente!
    • La familia es muy importante, diles que los/las aprecias y amas. Intenta expresar emociones físicas (darles abrazos, por ejemplo).
    • Pide ayuda cuando la necesites y ofrece tu ayuda también si piensas que alguien lo agradecería.
  • Accomplishment (Logro): establecer metas que nos motive conseguir. Por supuesto, los cinco componentes no son ni exclusivos ni exhaustivos, es decir, que se pueden perseguir diversos objetivos en el camino de la felicidad y recorrerse desde distintos lugares.
    • Escribe una lista de metas personales centradas en el corto y largo plazo. Piensa en los pasos necesarios para su logro.
    • Trata de aprender algo nuevo cada día.
    • Intenta ser bueno en algo que te guste y comparte tus conocimientos con tus seres queridos.
    • Trata de hacer lo que hayas querido hacer en el pasado, pero nunca tuviste el tiempo. Podrían ser cosas como leer los libros que siempre has querido leer…

Podemos mejorar el modelo PERMA con otras  prácticas también importantes:

  • Actividad física. El ejercicio físico mejora su salud mental, aumenta la felicidad y le da un sentido de logro en cada ocasión.
  • Nutrición. Comer sano también es importante para la salud mental. Las investigaciones muestran que una dieta saludable reduce la depresión y las dietas ricas en frutas frescas y verduras de hoja verde aumentan el autocontrol y regulación emocional.
  • Dormir. El descanso es importante. La falta de sueño reduce tu capacidad de aprender, la función inmune, el metabolismo y la memoria.

Sesión de coaching: empezando

Coaching-Frau
El coaching es una invitación al cambio, a revisar nuestros modelos y la manera de hacer. Es un proceso para diseñar futuro. Consiste en la interacción entre dos personas -coach y cliente- a través de la cual una de ellas -el coach- acompaña a la otra en su proceso de mejora, tomando conciencia, generando responsabilidad y construyendo autoconfianza. Es una metodología que se centra más en las soluciones que en los problemas.

Como coach y psicólogo tengo como misión facilitar y acompañar alas personas para lograr sus metas y retos personales y profesionales.

Toda persona que así lo desee, puede solicitar una sesión preliminar de prueba gratuita. Ofrezco la posibilidad de una sesión preliminar gratuita, de 30 minutos de duración, con la finalidad de, conocer los servicios, las tarifas y las posibilidades de trabajar con la metodología coaching.

En este tiempo, podremos aclarar las dudas e iniciar la práctica de coaching. Charlemos sobre tu situación particular o la de tu empresa, si necesitas aclaraciones sobre coaching, tienes dudas de los beneficios del coaching, o sencillamente por compartir alguna información, una idea.  Una vez finalizada la sesión te solicitaré la contratación de mis servicios de coaching.

Antes de la sesión gratuita te enviaremos una documentación que deberás rellenar y enviar 24hs antes de comenzarla sesión. Esta documentación pretende recoger la primera información acerca de tu persona, para poder aprovechar la sesión al máximo.

Si deseas experimentar esta sesión preliminar de prueba gratuita con el Coach Ricard Guillem, envía un correo electrónico o por teléfono 636705232

ricard.guillem@coachingvalencia.com

y te haré llegar una propuesta de día y hora y lugar para la sesión y la documentación pertinente.

“Dime donde enfocas y te diré lo que te es posible”

Vacaciones mentales

 

El arte de descansar,
es una parte del arte de trabajar”
John Ernst Steinbeck

 

Pasar las vacaciones en una fantástica playa o en una gran ciudad no imposibilita que el cerebro se fugue a septiembre y adelante la vuelta al trabajo, boicoteando el esperado descanso estival Para remediarlo, lo mejor es viajar a través de uno mismo en lugar de confiar en que la mente se relaje por el mero hecho de desplazarse a otro punto. Las vacaciones siempre empiezan en el mismo punto: en tu mente. Si no es así, no hay vacaciones que valgan.

Empiezan en la mente porque ahí se desarrolla el verdadero viaje, en el que descansas de lo habitual y saboreas otras sensaciones, lo cual no sólo es saludable, sino necesario. En la práctica, viajar a través de uno mismo da mejor resultado que desplazarse físicamente a otro lugar.

Las vacaciones son para muchas personas una representación idealizada del bienestar. Sin embargo, para conseguir las vacaciones mentales hay que dar rienda suelta a lo que pide el cuerpo en lugar de adaptarse a las exigencias del contexto. No tanto para buscar el placer inmediato sino para profundizar en las emociones y en los sentidos, experienteando formas furturas de crecimiento. Las vacaciones mentales consisten en dejar de pensar exclusivamente con el cerebro y escuchar también al corazón.

 

“Las vacaciones mentales vendrían a ser
algo así como salirse del yo rutinario y
darse vacaciones de uno mismo”
Mertxe Pasamonte


Algunas propuestas para que nuestra saturada mente sea la primera en estar de vacaciones:

 

  1. Suelta tus rutinas habituales: Descansa un poco de horarios estrictos y de tareas inexcusables. Levántate por la mañana y desconociendo de qué modo transcurrirá el día. Déjate fluir en la dirección que marque el corazón, retando a la inercia y rutina, haciendo lo que apetezca en cada momento.
  2. Relaja tu cuerpo: Camina más despacio, come más despacio, respira más despacio… Echa el freno.
  3. Piensa en lo agradable: Céntrate en lo alegre, en lo tranquilo, en lo que te haga sentir bien.
  4. Haz algo nuevo: Relajante o excitante, pero nuevo.
  5. También decídete a realizar cualquier actividad que hasta ahora no te atrevías (puenting, karaoke..) , cualquier cosa que contribuya a superarte, y te haga sentirte muy vivo.
  6. Para que la mente logre descansar es preciso poner los cinco sentidos en el momento en el que se vive y en cada una de las actividades que realices. Saborea cada minuto de las vacaciones.
  7. Si no puedes ir de vacaciones, haz que las vacaciones vengan. Exacto. No tienes que desplazarte a ningún lugar específico para disfrutar de unos días de descanso.

http://www.mertxepasamontes.com/vacaciones-mentales.html

Vacaciones mentales: ampliar el mapa mental


Crisis y posibilidades del ser

“Estamos en la mayor crisis
que haya enfrentado la humanidad:
la crisis de nuestro concepto
de ser humano”.
Rafael Echeverría considera que estamos viviendo una crisis metafísica, de la concepción del ser humano eterno e inmutable. La concepción metafísica postula que:
  • La vida no tiene sentido y que debemos buscarlo en otro mundo,
  • el ser es inmutable y que acceder a él es acceder a la verdad y, por último,
  • el ser humano es humano en la medida que es racional
El filósofo Friedrich Nietzsche fue el primero en advertirnos que esta concepción es muy destructiva.
En lo años 60 el filósofo John Langshaw Austin plantea una nueva concepción del ser humano basándose en el lenguaje y poniendo énfasis en las posibilidades de transformación. Plantea que tenemos que cambiar nuestra concepción del lenguaje, porque no es simplemente un medio pasivo y descriptivo para dar cuenta de la realidad que ahí está. Él dice que el lenguaje es hacer, que tiene un potencial transformador que no habíamos reconocido.
Austin destaca dos dimensiones fundamentales: nuestra capacidad de transformar el mundo y nuestra capacidad de transformación de nosotros mismos. “Ambas capacidades están inhibidas. Cuando llegas a algo que no te resulta, dices ‘parece que así soy’. Ahí tiras la toalla, dejas de intentar ir más allá porque ése es tu ser y tu ser es inmutable. Ahí actúas desde la metafísica. Pero cuando suspendes la noción del ser inmutable te das cuenta que las posibilidades de transformación de ti mismo son ilimitadas”
Rafael Echevarria en su libro “El observador y su mundo” sostiene que las personas nos enfrentamos con dos tipos de condicionantes: los visibles y los ocultos.
Entre los condicionantes visibles están nuestras condiciones biológicas, la capacidad de adquirir nuevas competencias, el aprendizaje, la tecnología y la emocionalidad y los hábitos que le dan forma a nuestras acciones.
Los condicionantes ocultos aparecen cuando tú quieres hacer algo y no puedes, entonces dices que eso no se puede hacer. Pero si ves que otros lo hacen, piensas que tal vez tú, debido a tus capacidades, no puedes. Para salir de eso hay que buscar los condicionantes ocultos, que son dos: el observador que tú eres y el efecto que los sistemas en los que participas tienen sobre ti. Cuando descubres que ellos están, cuando ves que realmente inciden en tu capacidad de acción, abres la posibilidad de intervenir el tipo de observador que eres; entonces, en vez de tirar la toalla y caer en la resignación, expandes tu capacidad de transformación tanto del mundo como de ti mismo.
Para Rafael Echeverría las posibilidades que nos trae esta “nueva concepción del ser humano” basada en el lenguaje son enormes.
Cuando te conectas con el poder transformador que tienes, te das cuenta que es la mejor forma de darle sentido a la vida. Es el uso y el despliegue de ese poder transformador, el emprendimiento, la capacidad de accionar, lo que se pasa a convertir en tu sentido de proyecto más grande: qué voy a hacer con mi vida, cuáles serán las huellas que dejaré, cuáles son las obras que voy a producir. Y esto implica, directamente, un llamado a nuestro poder de emprendimiento, que lo tenemos completamente subdesarrollado. Emprender es cambiar el mundo en el que vivimos. Tenemos que impulsar la conciencia de este poder transformador.

Coaching personal y equilibrio

“Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes” 
Albert Einstein

 Me gusta definir el coaching como un proceso conversacional de aprendizaje que facilita centrarse en la solución más que en el problema, promover cambios y, en definitiva, tener una mayor conciencia y responsabilidad sobre la realidad. 

Un proceso de aprendizaje, de desarrollo personal y profesional, que ocurre entre dos personas, donde el coach asiste en el aprendizaje de nuevas maneras de observar, de ser y de hacer (ser para hacer, hacer para tener). Con el reto de conseguir sus objetivos – resultados , personales y/o profesionales, y experimentar un mayor grado de bienestar, serenidad, equilibrio, prosperidad y satisfacción. 


Aprender es incrementar la capacidad para obtener los resultados que deseamos. Alcazamos el aprendizaje cuando disponemos de acciones que no se podían realizar en el pasado (y no solo conocimiento). 


Para completar un proceso de aprendizaje, es necesario pasar de la información – conocimiento a la acción. Para hacerlo continuo, es necesario reflexionar sobre las consecuencias de la acción y descubrir desvíos entre lo planeado y lo producido. Es esto consiste un proceso de coaching. No existe el enseñar sino sólo el aprendizaje continuo. El conocimiento no está en el coach sino en sus clientes, éste ya posee los recursos y el potencial necesarios. 


Lo que impulsa a las personas a iniciar un proceso de coaching, a aprender y actuar, es siempre alguna insatisfacción y la visión o expectativa que “algo” puede cambiar.
Para mi el Coach es un agente de transformación, un facilitador de aprendizaje. La misión de un coach es detectar y disolver los obstáculos (juicios, emociones, estados de ánimo, corporalidad…) que limitan el potencial y la acción e impiden la concreción de proyectos de las personas. 


El coaching personal se ocupa de la vida de los clientes en todas sus dimensiones, por decisión de las personas, no por la decisión de las empresas u organizaciones a las que pertenecen. Entre las áreas de coaching personal están la salud, espiritualidad, crecimiento emocional, carrera profesional ocio y conciliación vida/trabajo profesional, trabajo, dinero, pareja…. Cualquier dominio que el cliente decida. 


El principio básico implícito es que el cliente tiene en su interior las respuestas y los medios para desarrollar las capacidades que le permitirán descubrir cómo alcanzar un mayor nivel de bienestar y rendimiento en todas las áreas de su vida. El coaching y el coach (persona que guía y acompaña el proceso) simplemente ayudan a su cliente a descubrir la manera y los medios para conseguirlo. 


La intervención se basa en el principio de autonomía del cliente.Él es quien decide, quien opta y, en último término, quien resuelve, asumiendo la responsabilidad de los resultados, desde su autonomía y compromiso. 


El proceso del coaching permite a la persona ver sus objetivos, metas o sueños fuera de si, despegándose de los obstáculos y limitaciones. Allí se produce la “relación de coaching” donde el cliente decide las ACCIONES que tomará próximamente para alcanzar sus objetivos.

Durante el proceso se clarifican los valores y visiones, se establecen objetivos y nuevas acciones para que la persona pueda llevar una vida más satisfactoria. Es él quién decide, quién opta, quién establece los ritmos, los temas de conversación y quién en último término resuelve. 

La mayor parte de mis clientes buscan una mayor equilibrio – balancear en su vida.La Palabra “equilibrio” surge constantemente. Buscar el equilibrio entre la vida profesional y personal, en la vida misma… 


Equilibrio (Balance) un concepto tan amplio como importante a la vez. 


¿Qué significa estar en equilibrio? Hay una gran cantidad de sinónimos que aparecen en el diccionario: contrapeso, consonancia, armonía, mesura, moderación, simetría, quietud, sensatez, igualdad, proporción, estabilización, contrapartida, ponderación, ecuanimidad. 


En mi práctica de coaching he encontrado personas que buscaban: 


  • Equilibrio emocional 
  • Equilibrio en las diferentes áreas de la vida (ej familia y profesión) 
  • Equilibrio entre diferentes intereses personales 
  • Equilibrio entre lo individual y lo social 
  • Equilibrio con uno mismo (estados del yo – AT..) 
  • Equilibrio entre las demandas internas y externas 
  • Equilibrio energético (corporalidad) 
  • Equilibrio financiero 
  • Equilibrio entre nuestras necesidades de realización, reconocimiento y contribución 
  • Equilibrio entre hablar y escuchar, entre proposición e indagación 
  • Equilibrio entre el “hacer” y el “ser”….. 

Es importante aclarar que “equilibrio” no es lo mismo que “equilibrado” en el sentido de tener la misma medida de diferentes variables. Existe un “punto de equilibrio” que las personas, las empresas y la sociedad en general buscan y que es fluctuante, se asemeja a un balancín. Una vida en equilibrio no significa tener la misma “medida” de familia, trabajo, ocio..

Lo más común es vivir con el piloto automático encendido. Es decir, comer, trabajar, llegar a casa, conversar, ver televisión y nuevamente otro día más, parecido al anterior. Fin de semana, deporte, siesta, amigos quizá, en el mejor de los casos. Y estamos en lunes de nuevo, otra semana más, otro mes más, otro año más y mira cómo ha crecido tu hijo. A veces, el proceso de interrogarnos sólo sucede cuando tenemos una crisis o cuando estamos cerca de la muerte. Y es la pregunta del sentido la que más nos puede doler, es la sensación de no saber para qué hemos hecho todo lo que hemos hecho.

El equilibrio en coaching trata básicamente de ampliar las perspectivas del cliente sobre una determinada situación, proyecto o temática. Ver las posibilidades más que las circunstancias.Las posibilidades de diseñar futuro (desde el futuro) y salir de la transparencia, de la fuerza de la inercia. Pasar de una actitud de victima a protagonismo del nuestro equilibrio y nuestra vida. 

El coaching para el equilibrio pretende que desconectemos el piloto automático y que no vinculemos a la vida. Hoy necesitamos tomar conciencia de nuestras vidas porque de alguna manera hemos pasado de un “paradigma de relojería”, en donde todo estaba mecánicamente predeterminado, fijo y lineal, a uno mucho más abierto, flexible, holístico y ecológico, que exige de todos una transformación fundamental de nuestros pensamientos, de nuestras percepciones y de nuestros valores. 


En el coaching, el equilibrio equivale a sentir que todos los aspectos de la vida forman un conjunto armonioso alineado con el futuro diseñado por cliente (visión, misión y valores). Éste diferente para cada persona e incluso para una misma persona en distintos momentos. El equilibrio es fluctuante, está en movimiento.

Equilibrio implica movimiento, acción

 

I JORNADAS DEL COLEGIO OFICIAL DE PSICOLOGOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA SOBRE PSICOLOGÍA Y COACHING, 7 de mayo de 2010

– “COACHING PERSONAL Y EQUILIBRIO”.
Ponente:
D. Ricardo Guillem Guillem.
Psicólogo, Coaching personal y ejecutivo.
Coaching Valencia
Grupo de Coaching COPCV. http://www.cop-cv.org/?id=1038&seccion=noticias