No practicar la gratitud es un camino seguro a la inconformidad

“Quien se centra en lo que le falta y no en lo que tiene, corre el riesgo de llevar una vida miserable y mortificada”

La gratitud es  más que dar las gracias o devolver favores, es uno de los primeros pasos para la convivencia. El agradecimiento no se manifiesta sólo cuando se recibe un beneficio, debe ser una actitud constante en la vida que no todos tienen la capacidad de expresar y ejercitar.

Como indica Raimon Samsó, hay dos clases de gratitud: la condicional y la incondicional. La primera consiste en sentirse bien cuando las cosas salen como uno espera. La segunda consiste en una actitud y un hábito de vida, sentirse bien sin que haya ocurrido nada especial

La gratitud es una actitud que nace de la humildad, para ser agradecido hay que ser primero humilde,  reconocerse en constante evolución, incompletos y dependientes.

Las personas que hacen  de esta actitud un hábito de vida se sienten más saludables, más optimistas y más felices con sus vidas. Necesitamos despertar y conectar con el agradecimiento, la gratitud es una cualidad humana vinculada a la madurez y a la salud psicológica.

Hace falta educar en el agradecimiento. La gratitud nos permite establecer vínculos sanos y poderosos entre todos nosotros. Las personas y la sociedad necesitamos un mayor caudal de reconocimiento y gratitud. Este reconocimiento implica adquirir un compromiso, establecer un vínculo profundo.

Se trata de demostrar respeto y de valorar lo que los demás hacen por nosotros independientemente de cual sea su motivación para hacerlo. Pero no solo se trata de agradecer a los demás, sino que también debemos empezar por valorarnos y agradecernos a nosotros mismos todo lo que somos y lo que hemos conseguido, mucho más allá de los errores cometidos y de todas nuestras limitaciones. La gratitud cambiará tu perspectiva de la vida.

Es posible incorporar y/o aumentar la gratitud en nuestra vida. Exigen tres ejercicios sencillos efectivos para  cultivar  el habito de la gratitud: escribir un diario de gratitud,  escribir una carta de agradecimiento,  y agradecer siempre y en todo momento.

  1. Diario de gratitud

El objetivo de este ejercicio entrenar a nuestro cerebro a centrarse en las cosas positivas que ya tenemos en nuestra vida.

Cada noche, antes de acostarte,  dedica por lo menos 10 minutos a escribir acerca tres cosa por las que estas agradecido. Estas puenden ser  grandes/general o  específicas. De esta manera te enfocas en las cosas buenas que te pasaron en un tiempo determinado.

Trata de escribir tu diario de gratitud todos los dias. Quiza al principio, te pueda parecer incomodo escribir acerca de esas cosas,  no te preocupes, depues será más fácil, lo mas importante es que continues con este ejercicio.

Cuando la escritura se convierte en una tarea rutinaria , y no en una práctica placentera, entonces debes hacer unos pequeños ajustes en la frecuencia en que lo haces.

  1. Carta de agredecimiento

Piensa en una persona que ha contribuido a tu vida de una manera especial, y a la cual no le has agradecido formalmente. Escribe un carta a esa persona  agradeciendole por las cosas recibido de ella/el. Describe como te sientes gracias a su contribución. Busca esa persona, y si te es posible leele personalmente la carta.

  1. Agradece en todo momento

Establece el hábito de agradecer siempre y en todo momento. Busca activamante los detalles y las acciones de otras personas para ayudarte y/o hacerte sentir bien, y agredeceles. Saborea el sentimiento de agradecimiento.

 

Ser feliz

Cuando se es feliz y se comparte, se es doblemente feliz.


Para ser feliz:

  1. Hay que vivir cada momento al máximo, en la simplicidad está la riqueza.
  2. Creer en uno mismo. De mí depende la felicidad.
  3. Encontrar y dar sentido a la vida.
  4. Amarme, valorarme, escucharme
  5. Sonreír bastante y reír más que menos.

 

Como compartir  felicidad 

  1. Empatiza con los demás.
  2. Escucha sin juzgar
  3. Saca lo mejor de los demás
  4. Agradece.
  5. Sonrie y abraza.

Procrastinación. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

 

“Mañana, este mítico lugar donde el 99% de la productividad humana, motivación y logros están almacenados…”

Según  la RAE procrastinar significa diferir, aplazar… o lo que es lo mismo: dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Una de cada 4 personas somos procrastinadores, y casi todo el mundo lo ha sido en algún momento de su vida.

La procrastinación  se interponen en el camino de un cambio positivo. Hay una tendencia a sentir culpa y vergüenza en torno al tema de la dilación porque lo asociamos con el ser perezoso.

Una de las características fundamentales de las personas muy afectadas por la procrastinación es el elevado nivel de autoengaño que aparece en sus pensamientos. Es decir, cuando somos presa de este tipo de pensamiento, planificamos nuestro futuro basándonos en estimaciones erróneas, demasiado sesgadas hacia cómo nos gustaría que fuera y no cómo pensamos que será si nos basáramos en un análisis más objetivo y riguroso de las circunstancias.

La procrastinación es fundamentalmente una conducta de evitación, que busca eludir lo que se supone que estamos obligados a hacer. Es un ladrón de tu tiempo, una conducta adictiva, que crea estrés y ansiedad. Cuanto más te permites procrastinar, con más fuerza te domina.

También procrastinamos la decisión  de producir un cambio en nuestra vida, de asumir el protagonismo y dejar atrás el victimismo, manteniéndonos en la cómoda e incómoda zona de confort.

Razones, entre otras, por las que todos o casi todos tendemos a procrastinar son:

  1. Miedo al fracaso.
  2. Baja autoestima.
  3. Falta de confianza en uno mismo.
  4. Planificar demasiadas tareas a la vez.
  5. Mantenernos en nuestra zona de confort.
  6. Mala gestión de la energía personal.
  7. Baja tolerancia a la frustración.

Algunas de las estrategias para hacer frente a la postergación:

  • Proponte metas.
  • Divide y vencerás.
  • Establece rutinas
  • Empieza ya, sin pensar. No ser permisivo con nosotros mismos.
  • Durante la tarea, elimina cualquier distracción
  • Ojo con los autoengaños.
  • Una cosa detrás de otra.
  • Comprometerse en público.
  • Ten en cuenta cuáles son tus valores y tu visión a medio plazo. Encuentra la parte positiva de la tarea.
  • Olvídate del perfeccionismo y del miedo al fracaso.
  • Piensa en los beneficios de eliminar este hábito en tu vida.
  • Refuerzate positivamente cada vez que consigues superar la procrastinación.
  • Organízate bien bloqueando tiempo en tu agenda para realizar las tareas que quieres.
  • Pide ayuda.

 

Coaching para dejar de procrastinar

A través del coaching se pueden trabajar todos los aspectos antes mencionados. Un proceso de coaching es perfecto para que encuentres el para qué de la procrastinación, tomes conciencia y afrontes el reto de producir cambios, modificando los hábitos y maneras de hacer que te alejan de tus objetivos, de tu meta.  Y si te animas a un proceso, te puedo asegurar que no sólo puedes conseguir mejorar tu productividad o gestión del tiempo, sino que posiblemente acabes encontrándote a ti mismo y mejorando tu bienestar.

Contrata coaching en Coaching Valencia, te ofrezco la posibilidad de una primera sesión de coaching gratuita.

“Aplazar una cosa fácil hace que sea difícil; aplazar una cosa difícil la hace imposible” George Claude Lorimer

Cuidando a nuestro niño interior

Minientrada

El concepto del Niño Interior (Carl Gustav Jung creador del concepto) es uno de los elementos más valiosos y útiles para movilizar al ser humano y hacerle trascender sus miedos, aprehensiones y obstáculos levantados por él mismo durante su vida.

¿Sabes que llevas dentro de ti al niño que fuiste? ¿Cómo está tu niño Interior? ¿Quieres saber cómo sanar a tu niño interior y así sanar al adulto que eres hoy?

Para tener una Autoestima sana y equilibrada, la clave está en trabajar la conexión con tu niño interior. Reconocer a nuestro niño interior, escucharle, hacer las paces con él e integrarlo en la personalidad adulta.

Claudio Naranjo, psiquiatra chileno, nos da una clave importante: “No confundas en valorar a tu niño interior con ser un niño en tu interior”. Los adultos que están en paz con su niño interior son personas más calmadas y relajadas, más felices y más creativas.

John Bradshaw, autor de  “Nuestro niño interior” propone en su libro cuatro etapas para fortalecer la conexión con tu niño interior:

  • Reconocer e identificar los problemas de tener un niño interior herido.
  • Rescatarlo y recobrar el control sobre el niño interior.
  • Proteger y cuidar a nuestro niño interior
  • Dar nuevos permisos y reglas al niño interior.

Es imperioso que recuperemos a ese niño interno, que por tantísimo tiempo vivió en el abandono y el olvido por nosotros. Al abandonarlo y desatenderle nos abandonamos nosotros mismos en realidad. Para iniciar ese maravilloso proceso de recuperar nuestro niño interno, necesitamos crear un acercamiento y entablar una relación con él.

Louise L. Hay, plantea un ejercicio de acercamiento:

Consigue una foto de cuando eras niño,  entre 3 y 5 años de edad, siéntate por unos 30 minutos a contemplarla y deja que los recuerdos vengan y tratar de comprender a ese niño. Preguntarle que siente, que necesita, que le duele, recuerda los hechos de la infancia, pueden ser buenos y/o malos.

Para eso, luego de mirar su imagen, haz una visualización, cierra los ojos, respira profundamente inhalando, sosteniendo y exhalando por la nariz tres veces seguidas, tratar de conectarte con ese niño, imagínalo jugando,  visualiza su imagen, como se ve, como se ríe, que cosas hace.

Visualiza a tu niño interno frente a ti y háblale, dile que te perdone por haberle tenido abandonado tantísimo tiempo, por haberle desatendido, dile que lo amas y que de ahora en adelante vas a estar siempre con él. Y si te lo permite abrázalo.

Mantén una comunicación constante con él, por lo menos una vez a la semana siéntate con tu foto y háblale.

Tu niño interno necesita carias constantes, estas son algunas de las formas de acariciar y amar a tu niño interno:

  • Cuida tu niño interior con palabras de cariño. Dile palabras de aliento, de afecto, ánimo… práctica la autoamabilidad y autocompasión.
  • Date un buen baño caliente, con sales perfumadas, aceite, pétalos de flores… Quédate un rato disfrutando de las sensaciones corporales.
  • Aplícate masajes con regularidad.
  • Deja que alguien te haga manicura y te arregle el cabello.
  • Pide a un amigo que te prepare la comida o que te invite a cenar.
  • Siéntate tranquilamente y envuélvete en una manta o un edredón mientras lees, escuchas música o miras la televisión.
  • En invierno, abrígate al calor del fuego.
  • Desayuna chocolate con churros, leyendo el periódico tranquilamente o disfrutando de la familia.
  • Pasa mucho tiempo con tu amante haciéndose mutuamente caricias sensuales.
  • Reserva un rato para no hacer nada; sin hacer nada, sin hacer planes y sin compromisos.
  • Juega con arcilla o plastilina. Experimenta con formas y figuras.
  • Chapotea bajo la lluvia.
  • Mastica algo crujiente (palomitas, chocolate…)
  • Ve a la playa, juega con arena. Construye algo con ella.
  • Ve de tiendas por el placer de probarte ropa. (¡sin necesidad de comprar!)
  • Huele perfumes y olores (en una perfumería, en una floristería, en una frutería, en el campo….)
  • Da un largo paseo con un amigo o con tu amante. Tómense de la mano y déjense impregnar por los colores, olores, el paisaje,….. concéntrense en las sensaciones que les llegan.
  • Ríete, disfruta, expándete
  • Juega con tu mascota.
  • Dibuja, colorea.
  • Canta, por el simple placer de expresarte con tu voz.
  • Juega con tus hijos, o con niños, como si fueras uno de ellos.
  • Ofrécete un tiempo para estar solo, sin ningún tipo de obligación. Un tiempo para mirar el cielo, respirar, conectar con todo lo hermoso que haya a tu alrededor……
  • Los días que tengas tiempo, échate todas las siestas que quieras.
  • Ve a una cafetería o restaurante que tenga bufet. Escoge muchos platos diferentes. Prueba comidas que nunca hayas probado.
  • Entra en un supermercado y compra alimentos que no comerías normalmente con las manos. Llévatelos a casa y cómelos con las manos. Puedes ser todo lo sucio que quieras.
  • Camina descalzo por el jardín.
  • ….

El niño interior representa el mundo de las emociones en el ser humano. Cuidar del niño interior es fundamental para tener un buen nivel de bienestar y de salud mental en una sociedad tan exigente donde el individualismo, asfixia las ilusiones de tantas personas que se sienten solas. Y también, donde la negatividad que surge de un sistema lleno de deficiencias, mata esperanzas.

¿Cómo lograr que el niño interior crezca y se integre en la personalidad adulta? John Bradshaw y  Alejandro Jodorowsky nos proponen 10 reglas/permisos:

  1. Está bien sentir lo que sientes. Los sentimientos no son buenos o malos, son. No hay nadie que pueda decirte lo que deberías sentir. Es bueno y necesario hablar de lo que sientes.
  2. Está bien querer lo que quieres. No hay nada que debas o no querer. Si eres consecuente de tu energía, querrás expandirte y crecer. Está bien y es necesario conseguir que se satisfagan tus necesidades. Es bueno pedir lo que quieres.
  3. Está bien ver y oír lo que ves y oyes. Todo lo que hayas visto u oído es lo que has visto y oído.
  4. Está bien y es necesario tener diversiones y juegos. Está bien divertirse con juegos sexuales.
  5. Es importante decirse la verdad. Esto atenuará el sufrimiento. Mentirse distorsiona la realidad. Todas las formas de pensamiento distorsionado deben corregirse.
  6. Es importante conocer nuestros límites y retardar el premio. Así sufriremos menos en la vida.
  7. Es crucial desarrollar un sentido de la responsabilidad equilibrado. Esto significa aceptar las consecuencias de lo que haces y no asumir las consecuencias de lo que hacen los demás.
  8. Se pueden cometer errores. Los errores son nuestros profesores: nos enseñan a aprender.
  9. Se deben respetar y valorar los sentimientos, necesidades y deseos de los demás. Quebrantarlos conduce a la culpa.
  10. Está bien tener problemas. Hay que resolverlos. Está bien estar en conflicto. El niño debe entender que en la vida hay problemas, aceptarlo y entrenarse en resolverlos. Es mejor que quejarse por lo injusta que es la vida.

¿Qué vas hacer para alimentar tu niño interior?

[1] Se utiliza la forma masculina para facilitar la lectura. Se hará referencia a “niño interior”, que incluirá también la forma en femenino “niña interior”

La visualización negativa, apreciar lo que tienes

¿Qué es lo peor que puede ocurrirnos? Una persona estará preparada para lo peor, así como para saborear lo que ya tiene, si se esfuerza con regularidad en contemplar los infortunios que le pueden desposeer de lo que aprecia. Nos pasamos gran parte de nuestras vidas deseando tener más, en vez de disfrutar lo que tenemos.

Detrás de esto hay un concepto que los psicólogos denominamos  “adaptación hedónica”,  que en resumen viene a decir que con el tiempo (y suele ser rápido) nos acostumbramos a cualquier cambio, a las cosas que nos rodean, por buenas que sean, y queremos otras nuevas. Logramos el trabajo que siempre deseamos pero un tiempo después nos estamos quejando de las largas horas, los incompetentes de los compañeros y empezamos a buscar un nuevo trabajo. Nos compramos un móvil que ansiamos y lo disfrutamos unos meses, pero al cabo del tiempo estamos pensando en cambiarlo por uno mejor. Y lo mismo con la pareja, la casa… El problema es que no apreciamos lo que ya tenemos, porque nos acostumbramos rápidamente a ello.

Los estoicos griegos y romanos fueron capaces de combatir la adaptación hedónica mediante la práctica de técnicas como la “visualización negativa”. Dedicaban tiempo para imaginar, visualizar, la pérdida de las personas, las relaciones y las posesiones que tenían cariño, para que pudieran apreciar mejor lo que tenían. Esta estrategia del estoicismo no es más que una preparación consciente para el infortunio y, a la vez, un modo coherente de disfrutar del presente, así como de ser consciente de la transitoriedad de nuestra existencia.

Investigaciones recientes han demostrado que el pensamiento negativo, si se usa de manera estratégica, también puede acabar resultando beneficioso para quien lo practica, lo positivo de lo negativo. Si la adaptación hedonista nos infunde dar por hecho nuestra salud, nuestros bienes, nuestros amigos y nuestra familia, entonces la visualización negativa es el antídoto para recordar su importancia en nuestras vidas, contra la ansiedad.

El periodista Oliver Burkeman, en su ensayo The Antidote: Happiness for People Who Can’t Stand Positive Thinking,  sostiene que la visualización negativa puede ser un efectivo antídoto contra la ansiedad. En realidad, lo que los psicólogos denominan “pesimismo defensivo” es una estrategia aplicada por entre un 25% y un 30% de los estadounidenses, según la investigadora Julie Norem. “Cuando intentamos persuadirnos de que todo se resolverá para bien, corremos el riesgo de reforzar la creencia tácita de que sería completamente catastrófico que eso no sucediera. En cambio, si tratamos el caso con cierta sobriedad y consideramos lo mal que realmente puede ir, encontraremos que nuestros temores disminuyen hasta tener un tamaño manejable”, afirma Burkeman.

Muchas técnicas de visualización giran en torno a la idea de traer a la mente lo que se desea, con el fin de destacar una mayor posibilidad de obtenerlo. En contraposición, la visualización negativa tiene en cuenta lo que uno ya posee o es y luego procede a imaginar la vida sin ello. Por lo tanto, tomar conciencia del valor del objeto o persona que puede haber estado tomando por sentado. Imaginar lo negativo puede ayudar a enfrentar una situación por si esta llegara a materializarse, siendo una práctica psicológica muy potente para no caer en la adaptación hedonista

En cuanto al trato con las personas y a las experiencias, puedes imaginar como si fuera la última vez que las realizas. ¿Cómo tratarías a tu compañero de trabajo  si esta fuera la última vez que la ves por la calle? ¿No la saludarías con afecto? ¿Cómo te relacionarías con tu pareja, si este fuera el último día que podéis compartir? ¿No le tratarías con más delicadeza de lo que sueles hacerlo

El cambio perceptivo desde  “¿qué es lo que necesito?” a “¿qué es lo que tengo? se reduce a una elección, un cambio en el observador. A veces parece que la única razón por la que podemos desear alcanzar algo nuevo es simplemente porque nos hemos vuelto ciegos a lo que realmente tenemos, centrándonos en  intentar constantemente mejorar, tener más, querer alcanzar tu máximo potencial. Ver lo que falta vs ver lo que tengo.

La próxima vez cuando sientas que alguna cosa ya no te gusta tanto, imagina que ya no lo tienes. Cuando pierdes la paciencia con tu hijo, o te quejas que tu pareja no es detallista, imagina que nunca más le verás.

En resumen, dedica unos minutos al día a dar gracias, a apreciar lo que tienes, no pienses que seguirá siendo tuyo mañana, siéntete dichoso por todo lo que la vida te ha dado, porque en realidad no tendría que darte nada. Cualquier buena fortuna que haya llegado a tu vida, en forma de dinero, amigos, familia… es un regalo a agradecer, y a valorar. No esperes a perderlo para apreciarlo.

¿Cuál ha sido tu experiencia con la adaptación hedonista?

 

Fuentes

http://faircompanies.com/news/view/guia-la-buena-vida-10-tecnicas-para-practicar-estoicismo/

http://www.oshogulaab.com/OSHO/MEDITACIONES/visualizacion.htm

http://artpsycho.webnode.es/metodos-y-tecnicas/desarrollo-de-la-imaginacion/

 

 

 

Visualizando tu objetivo

image

Consiste en imaginar situaciones que deseas vivir y proyectar al futuro para vivir mejor el presente. Se trata de pensar en imágenes de manera clara y nítida, viéndote a ti misma/o experimentando esas situaciones y sensaciones deseadas.

Este ejercicio te aproximará a tus objetivos, es una manera de indicarle a tu mente lo que deseas conseguir a través de imágenes mentales que resulten estimulantes para ti y que sean lo suficientemente potentes como para movilizar tus propios recursos en la dirección deseada.

Define tu objetivo y visualízalo con detalle de modo que estés absolutamente seguro de lo que tienes que hacer para alcanzarlo.

  • Vas a ser el espectador de una película , te veas a ti mismo en una pantalla en la que tú eres también el protagonista.
  • Haz esta película tan perfecta como te resulte posible. Imagina tantos detalles como puedas: ¿Dónde estás? ¿Qué ropas llevas? ¿Quién está contigo?, ¿Qué estás haciendo? etc.
  • Visualízate a ti mismo haciendo la tarea o meta exactamente como quieres hacerla.
  • Ve las imágenes con la mayor claridad posible.
  • Escucha los sonidos
  • Siente los movimientos de tu cuerpo.
  • Cuanto más detalle, más rico será el proceso.

Una vez que estés satisfecho asóciate a la imagen, es decir, imagina que lo haces realmente. Entra en la pantalla y desde dentro de la situación

  • Ve lo que verías si lo estuvieses haciendo. Oye lo que oirías. Observa a las demás personas en la imagen y cómo reaccionan.
  • Si algo no te parece del todo bien, vuelve a la silla del espectador y haz los arreglos pertinentes.

Cuando estés completamente satisfecho de lo que ves, archívalo como si de un vídeo de tu colección privada se tratara.  Podrás visionarlo siempre que lo desees.

El bienestar subjetivo

Los seres humanos hemos estado buscando la felicidad a lo largo de diferentes épocas, continentes y culturas.

En los últimos 25 años ha surgido un interés creciente por  el estudio de la felicidad, desde el enfoque del bienestar subjetivo, esto es, el análisis de los factores que inciden en que un individuo se defina a sí mismo como feliz o satisfecho.

El Bienestar es una percepción subjetiva de armonía, motivación y satisfacción con uno mismo y con el propio entorno. Puede ser visto como una combinación de dos componentes uno de tipo afectivo y otro cognoscitivo: el primero es el grado en el cual una experiencia afectiva es percibida como agradable (sensación de felicidad), y el segundo, el nivel en el cual una persona percibe que sus metas han sido logradas (logro, juicio cognoscitivo). En ese sentido implica componentes de tipo afectivo y cognoscitivo.

¿Qué es exactamente el bienestar subjetivo?

El bienestar subjetivo se define como la propia evaluación de la vida basada en sus dimensiones afectivas y cognitivas: la primera se centra en las reacciones emocionales y la segunda en el juicio de la vida cognitiva.

¿Cómo puedo aumentar mi bienestar subjetivo?

Uno de los métodos más populares es  el modelo PERMA, creado por el doctor Martin Seligman, considerado como uno de los fundadores de la Psicología Positiva.

Según Seligman, las personas que afirman sentirse felices presentan 5 componentes:

PERMA

PERMA

A continuación definimos los 5 componentes y sugerimos algunos ejercicios prácticos para aumentar tu bienestar subjetivo.

  • Meaning (sentido): incluiría el sentido de la vida y el desarrollo de objetivos que van más allá de uno mismo. Es importante hacer una distinción entre propósito y sentido vital, donde el propósito se relaciona más con objetivos y el sentido con el lugar y la función que ocupo en el mundo.
    • Estar conectado/da a algo más grande que sólo a ti mismo/a. Piensa en cómo se puede ayudar a los demás en el largo plazo.
    • Comparte con alguien cómo te han enriquecido los momentos malos/ críticos de tu vida.
    • ¿Cuándo fue la última vez que no has podido dormir porque estabas emocionado/da? Trata de encontrar la razón y piensa sobre lo quesignificó para ti.
    • ¿Cómo te gustaría ser recordado/da?
    • Vamos a imaginar que tienes sólo un año de vida. ¿Qué te gustaría hacer y vivir en la vida que tienes por delante?
  • Engagement (Compromiso): se trata de la puesta en práctica de las fortalezas personales con el objetivo de desarrollar un mayor número de experiencias óptimas, de flujo de conciencia (“flow”).
    • Prueba nuevas actividades hasta encontrar las que más te agradan.
    • Haz una actividad que te guste, una actividad en la que sientas como si el tiempo se detuviera cuando la estás haciendo. Repite esta actividad con frecuencia.
    • Desarrolla tus fortalezas personales y reconoce tu propio valor. Comparte tu experiencia con alguien.
    • No te acostumbres demasiado a las rutinas, incluso las del trabajo. Cambia alguna rutina e innova de vez en cuando.
  • Positive emotions (Emociones positivas): aumentar las emociones positivas en el pasado, en el presente y en el futuro.
    • Encuentra gratitud/agradecimiento por lo que sucedió en el día de hoy. Toma lo que no funcionó como una oportunidad de arreglarlo mañana.
    • Ten tu diario personal y escribe en él las cosas por la que te sientes agradecido/da.
    • Observa a tu lenguaje. Trata de cambiar cada descripción negativa u opinión negativa por algo positivo (o constructivo). Si te encuentras con un día particularmente malo y no puedes dejar de decir algo negativo, termina la frase con “Pero estoy agradecido/da por…”.
    • Observa a tu lenguaje. Cambia tus “pero” por “y”.
    • Ser positivo puede ser contagioso. Intenta ver lo positivo de las personas que están a tu alrededor. Que sientan que los/las valoras, admiras “lo positivo” que tienes. Ellos/Ellas van a querer probarlo también.
    • Antes de levantarse de la cama, toma un momento para programar tu día: ¿Por qué va a ser un día maravilloso?
  • Relationships (Relaciones positivas): dedicar un tiempo a nutrir las relaciones fomenta la sensación de apoyo y compañía que influye directamente en la percepción de bienestar.
    • Llamar o enviar un email o WhatsApp a un amigo/a que no has hablado en mucho tiempo.
    • Escribir una carta de gratitud a alguien que te ha ayudado o te ha enseñado una gran lección de vida, incluso cuando no lo hayas solicitado. Léela con él o ella.
    • Trata de establecer nuevas amistades, iniciar conversaciones con gente nueva sobre temas que te preocupen o interesen. ¡Se valiente!
    • La familia es muy importante, diles que los/las aprecias y amas. Intenta expresar emociones físicas (darles abrazos, por ejemplo).
    • Pide ayuda cuando la necesites y ofrece tu ayuda también si piensas que alguien lo agradecería.
  • Accomplishment (Logro): establecer metas que nos motive conseguir. Por supuesto, los cinco componentes no son ni exclusivos ni exhaustivos, es decir, que se pueden perseguir diversos objetivos en el camino de la felicidad y recorrerse desde distintos lugares.
    • Escribe una lista de metas personales centradas en el corto y largo plazo. Piensa en los pasos necesarios para su logro.
    • Trata de aprender algo nuevo cada día.
    • Intenta ser bueno en algo que te guste y comparte tus conocimientos con tus seres queridos.
    • Trata de hacer lo que hayas querido hacer en el pasado, pero nunca tuviste el tiempo. Podrían ser cosas como leer los libros que siempre has querido leer…

Podemos mejorar el modelo PERMA con otras  prácticas también importantes:

  • Actividad física. El ejercicio físico mejora su salud mental, aumenta la felicidad y le da un sentido de logro en cada ocasión.
  • Nutrición. Comer sano también es importante para la salud mental. Las investigaciones muestran que una dieta saludable reduce la depresión y las dietas ricas en frutas frescas y verduras de hoja verde aumentan el autocontrol y regulación emocional.
  • Dormir. El descanso es importante. La falta de sueño reduce tu capacidad de aprender, la función inmune, el metabolismo y la memoria.

Meditando en varios minutos

Respira,

Inspira 1 2 3
espira 1 2 3 4

Entre respiraciones, obsérvate un segundo

Inspira espira

obsérvate

Inspira espira

Sonríe
Sonríete a ti mismo

Inspira espira

Escanea tu cuerpo:
tus pies
gemelos
rodillas
muslos
nalgas

espalda abdomen pecho

tus hombros, suéltalos

estira un poco tu cuello, recoloca tu columna

tu cara
suelta la mandíbula
dedícate una leva sonrisa

tu frente lisa, tersa, relajada

Respira:

inspira espira

Observa tu alrededor:
el espacio, los objetos, los colores

Escucha los sonidos que te rodean
Óyelos

Inspira espira

“Suelta cualquier deseo de querer lograr algo con esta meditación,
y permítete solo ser,
para ser, no necesitas hacer nada,
no se requiere ningún esfuerzo mental,
disfruta solo ser” *

Sonríe, siente la plenitud del momento presente.

Ricard Guillem Guillem
www.coachingvalencia.com
coachingvalencia.blogspot.com
Twitter @Ricardvcia

* Gracias a la contribución de Tomás Osso

La prueba de los tres filtros de Sócrates

En la antigua Grecia , Sócrates era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se encontró con un conocido, que le dijo muy excitado:
– “Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus alumnos?”
– “Un momento”, respondió Sócrates. “Antes de decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba. Se llama la prueba del triple filtro”.
– “¿Triple filtro?”
– “Eso es”, continuó Sócrates. “Antes de contarme lo que sea sobre mi alumno, es una buena idea pensarlo un poco y filtrar lo que vayas a decirme.
El primer filtro es el de la VERDAD. ¿Estás completamente seguro que lo que vas a decirme es cierto?”
– “Nooo, me acabo de enterar y…”
– “Bien”, dijo Sócrates. “Como que no sabes si es cierto lo que quieres contarme.-
Veamos el segundo filtro, que es el de la BONDAD. ¿Quieres contarme algo bueno de mi alumno?”
– “No. Todo lo contrario…”
– “Con que “le interrumpió Sócrates, “quieres contarme algo malo de él, que no sabes siquiera si es cierto. Aún puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro:
El filtro de la UTILIDAD. ¿Me va a ser útil ésto que me quieres contar de mi alumno?”
– “No. No mucho”
– “Por lo tanto”, concluyó Sócrates, “si lo que quieres contarme PUEDE NO SER CIERTO, NO ES BUENO, NI ES ÚTIL, entonces, ¿para qué contarlo?”