No practicar la gratitud es un camino seguro a la inconformidad

“Quien se centra en lo que le falta y no en lo que tiene, corre el riesgo de llevar una vida miserable y mortificada”

La gratitud es  más que dar las gracias o devolver favores, es uno de los primeros pasos para la convivencia. El agradecimiento no se manifiesta sólo cuando se recibe un beneficio, debe ser una actitud constante en la vida que no todos tienen la capacidad de expresar y ejercitar.

Como indica Raimon Samsó, hay dos clases de gratitud: la condicional y la incondicional. La primera consiste en sentirse bien cuando las cosas salen como uno espera. La segunda consiste en una actitud y un hábito de vida, sentirse bien sin que haya ocurrido nada especial

La gratitud es una actitud que nace de la humildad, para ser agradecido hay que ser primero humilde,  reconocerse en constante evolución, incompletos y dependientes.

Las personas que hacen  de esta actitud un hábito de vida se sienten más saludables, más optimistas y más felices con sus vidas. Necesitamos despertar y conectar con el agradecimiento, la gratitud es una cualidad humana vinculada a la madurez y a la salud psicológica.

Hace falta educar en el agradecimiento. La gratitud nos permite establecer vínculos sanos y poderosos entre todos nosotros. Las personas y la sociedad necesitamos un mayor caudal de reconocimiento y gratitud. Este reconocimiento implica adquirir un compromiso, establecer un vínculo profundo.

Se trata de demostrar respeto y de valorar lo que los demás hacen por nosotros independientemente de cual sea su motivación para hacerlo. Pero no solo se trata de agradecer a los demás, sino que también debemos empezar por valorarnos y agradecernos a nosotros mismos todo lo que somos y lo que hemos conseguido, mucho más allá de los errores cometidos y de todas nuestras limitaciones. La gratitud cambiará tu perspectiva de la vida.

Es posible incorporar y/o aumentar la gratitud en nuestra vida. Exigen tres ejercicios sencillos efectivos para  cultivar  el habito de la gratitud: escribir un diario de gratitud,  escribir una carta de agradecimiento,  y agradecer siempre y en todo momento.

  1. Diario de gratitud

El objetivo de este ejercicio entrenar a nuestro cerebro a centrarse en las cosas positivas que ya tenemos en nuestra vida.

Cada noche, antes de acostarte,  dedica por lo menos 10 minutos a escribir acerca tres cosa por las que estas agradecido. Estas puenden ser  grandes/general o  específicas. De esta manera te enfocas en las cosas buenas que te pasaron en un tiempo determinado.

Trata de escribir tu diario de gratitud todos los dias. Quiza al principio, te pueda parecer incomodo escribir acerca de esas cosas,  no te preocupes, depues será más fácil, lo mas importante es que continues con este ejercicio.

Cuando la escritura se convierte en una tarea rutinaria , y no en una práctica placentera, entonces debes hacer unos pequeños ajustes en la frecuencia en que lo haces.

  1. Carta de agredecimiento

Piensa en una persona que ha contribuido a tu vida de una manera especial, y a la cual no le has agradecido formalmente. Escribe un carta a esa persona  agradeciendole por las cosas recibido de ella/el. Describe como te sientes gracias a su contribución. Busca esa persona, y si te es posible leele personalmente la carta.

  1. Agradece en todo momento

Establece el hábito de agradecer siempre y en todo momento. Busca activamante los detalles y las acciones de otras personas para ayudarte y/o hacerte sentir bien, y agredeceles. Saborea el sentimiento de agradecimiento.

 

¿Puedo entrenarme para ser feliz?

Minientrada

[showsitemap tag=”null” fmt=”post-format-aside” type=”post” aut=”1″ depth=10 group=title link=”<a title=&quot;%title%&quot; href=&quot;%permalink%&quot;>%title%</a>” exclude=0 reverse=0 grouponly=0]La respuesta es que podemos entrenarnos para ser felices, ya que la felicidad no debe ser una meta, sino un estado mental y una actitud ante la vida, y, ante eso, desde la psicología, cualquiera de nosotros puede trabajar y mejorar, sea cual sea la situación en la que se encuentra.

Sonja Lyubomirsky en su libro “La ciencia de la felicidad: un método probado para conseguir el bienestar”  describimos  una serie de actividades desarrolladas que nos posibilitan ser más felices.

-Expresar gratitud.

En palabras del profesor Robert Emmons, la gratitud es “un sentimiento de asombro, agradecimiento y apreciación por la vida”. Pensar con gratitud nos ayuda a saborear las experiencias positivas de la vida, a reforzar la autoestima y el amor propio, y a afrontar el estrés y el trauma. Así, para practicar la gratitud la autora nos propone llevar un diario de gratitud o expresar la gratitud directamente en persona.

-Cultivar el optimismo.

Todas las estrategias para el optimismo incluyen el ejercicio de interpretar el mundo desde una perspectiva más positiva y generosa. Entre las actividades presentadas destacamos la denominada “el diario del mejor yo posible”, que consiste en visualizar y escribir sobre un futuro en el que todo haya salido como tú querías. Este ejercicio, basado en los estudios de la profesora Laura King, no se refiere sólo a imaginar un modelo futuro para ellos, sino también a construir el mejor yo posible hoy para que ese futuro se vuelva realidad.

-Evitar pensar demasiado.

Pensar demasiado es darle muchas vueltas a las cosas de forma innecesaria, pasiva y excesiva, al sentido, las causas y las consecuencias de tu carácter, tus sentimientos y tus problemas. Partiendo de los estudios de la profesora Susan Nolen-Hoeksema, que viene demostrando desde hace décadas cómo este estilo de pensamiento mantiene y exacerba los síntomas depresivos, se enseñan estrategias para distraerse de pensamientos negativos, actuar para resolver problemas y sustituir una tendencia a la comparación social.

-Practicar la amabilidad.

Los estudios de Lyubomirsky señalan que ser generosos y atentos con los demás, un solo día a la semana, hizo felices a las personas, es decir, experimentaron un incremento de su felicidad.

-Cuidar las relaciones sociales.

Dedicar tiempo, comunicarse, manifestar apoyo y lealtad, y abrazarse, son algunas de las actividades que han demostrado eficacia para incrementar los niveles de felicidad.

-Desarrollar estrategias para afrontar.

Afrontar es lo que hacemos para aliviar el dolor o el estrés provocados por un acontecimiento negativo. Entre las actividades propuestas está encontrar sentido al sufrimiento mediante la escritura expresiva, ver el lado positivo del trauma mediante la escritura o la conversación, o afrontar el problema a través de cuestionar los pensamientos pesimistas.

-Aprender a perdonar.

Los estudios indican que las personas a las que se les animaba a perdonar manifestaban una disminución de sus emociones negativas y un aumento de su autoestima y su esperanza. La autora nos presenta varios ejercicios para aprender a perdonar, como apreciar ser perdonado, imaginar el perdón, escribir una carta de perdón, ser más empáticos o atribuir cierta bondad o generosidad al transgresor.

-Fluir más.

El profesor Mihalyi Csikszentmihalyi define el flujo como un estado de ensimismamiento y de concentración intensos en el momento presente, de manera que la actividad que realizas es un desafío y es apasionante. La clave para crear el flujo es establecer un equilibrio entre las habilidades de uno mismo y los desafíos que elige afrontar. En este libro se proponen numerosas estrategias para aumentar las experiencias de flujo.

-Saborear las alegrías de la vida.

Los investigadores definen el disfrute como los pensamientos o comportamientos que son capaces de generar, intensificar y prolongar el placer. Actividades como saborear las experiencias comunes, disfrutar y rememorar con familiares y amigos, festejar las buenas noticias o permanecer abierto a la belleza y la excelencia, permiten incrementar nuestra felicidad.

-Comprometerte con tus objetivos.

Elegir bien los propios objetivos es sumamente importante: que tengan que ver con nuestros propios intereses, que sean propios, que sean flexibles, que puedan ser descompuestos en pasos sucesivamente alcanzables, o que estén en armonía con otros objetivos personales, son algunas de las características que han de tener nuestros objetivos para que nos comprometamos y nos esforcemos con pasión.

-Practicar la religión y la espiritualidad.

Buscar sentido a la vida, orar o saber encontrar lo sagrado en la vida corriente son algunas de las actividades mediante las cuales el cultivo de la religión o la espiritualidad puede hacernos más felices.

-Ocuparte de tu cuerpo.

En esta actividad final, Lyubomirsky nos subraya la importancia de la meditación, de la actividad física, y de actuar como una persona feliz (es decir, la expresión misma de emociones positivas, como reír o sonreír, nos hace sentirnos mejor), para incrementar nuestra felicidad.

 

 

 

El bienestar subjetivo

Los seres humanos hemos estado buscando la felicidad a lo largo de diferentes épocas, continentes y culturas.

En los últimos 25 años ha surgido un interés creciente por  el estudio de la felicidad, desde el enfoque del bienestar subjetivo, esto es, el análisis de los factores que inciden en que un individuo se defina a sí mismo como feliz o satisfecho.

El Bienestar es una percepción subjetiva de armonía, motivación y satisfacción con uno mismo y con el propio entorno. Puede ser visto como una combinación de dos componentes uno de tipo afectivo y otro cognoscitivo: el primero es el grado en el cual una experiencia afectiva es percibida como agradable (sensación de felicidad), y el segundo, el nivel en el cual una persona percibe que sus metas han sido logradas (logro, juicio cognoscitivo). En ese sentido implica componentes de tipo afectivo y cognoscitivo.

¿Qué es exactamente el bienestar subjetivo?

El bienestar subjetivo se define como la propia evaluación de la vida basada en sus dimensiones afectivas y cognitivas: la primera se centra en las reacciones emocionales y la segunda en el juicio de la vida cognitiva.

¿Cómo puedo aumentar mi bienestar subjetivo?

Uno de los métodos más populares es  el modelo PERMA, creado por el doctor Martin Seligman, considerado como uno de los fundadores de la Psicología Positiva.

Según Seligman, las personas que afirman sentirse felices presentan 5 componentes:

PERMA

PERMA

A continuación definimos los 5 componentes y sugerimos algunos ejercicios prácticos para aumentar tu bienestar subjetivo.

  • Meaning (sentido): incluiría el sentido de la vida y el desarrollo de objetivos que van más allá de uno mismo. Es importante hacer una distinción entre propósito y sentido vital, donde el propósito se relaciona más con objetivos y el sentido con el lugar y la función que ocupo en el mundo.
    • Estar conectado/da a algo más grande que sólo a ti mismo/a. Piensa en cómo se puede ayudar a los demás en el largo plazo.
    • Comparte con alguien cómo te han enriquecido los momentos malos/ críticos de tu vida.
    • ¿Cuándo fue la última vez que no has podido dormir porque estabas emocionado/da? Trata de encontrar la razón y piensa sobre lo quesignificó para ti.
    • ¿Cómo te gustaría ser recordado/da?
    • Vamos a imaginar que tienes sólo un año de vida. ¿Qué te gustaría hacer y vivir en la vida que tienes por delante?
  • Engagement (Compromiso): se trata de la puesta en práctica de las fortalezas personales con el objetivo de desarrollar un mayor número de experiencias óptimas, de flujo de conciencia (“flow”).
    • Prueba nuevas actividades hasta encontrar las que más te agradan.
    • Haz una actividad que te guste, una actividad en la que sientas como si el tiempo se detuviera cuando la estás haciendo. Repite esta actividad con frecuencia.
    • Desarrolla tus fortalezas personales y reconoce tu propio valor. Comparte tu experiencia con alguien.
    • No te acostumbres demasiado a las rutinas, incluso las del trabajo. Cambia alguna rutina e innova de vez en cuando.
  • Positive emotions (Emociones positivas): aumentar las emociones positivas en el pasado, en el presente y en el futuro.
    • Encuentra gratitud/agradecimiento por lo que sucedió en el día de hoy. Toma lo que no funcionó como una oportunidad de arreglarlo mañana.
    • Ten tu diario personal y escribe en él las cosas por la que te sientes agradecido/da.
    • Observa a tu lenguaje. Trata de cambiar cada descripción negativa u opinión negativa por algo positivo (o constructivo). Si te encuentras con un día particularmente malo y no puedes dejar de decir algo negativo, termina la frase con “Pero estoy agradecido/da por…”.
    • Observa a tu lenguaje. Cambia tus “pero” por “y”.
    • Ser positivo puede ser contagioso. Intenta ver lo positivo de las personas que están a tu alrededor. Que sientan que los/las valoras, admiras “lo positivo” que tienes. Ellos/Ellas van a querer probarlo también.
    • Antes de levantarse de la cama, toma un momento para programar tu día: ¿Por qué va a ser un día maravilloso?
  • Relationships (Relaciones positivas): dedicar un tiempo a nutrir las relaciones fomenta la sensación de apoyo y compañía que influye directamente en la percepción de bienestar.
    • Llamar o enviar un email o WhatsApp a un amigo/a que no has hablado en mucho tiempo.
    • Escribir una carta de gratitud a alguien que te ha ayudado o te ha enseñado una gran lección de vida, incluso cuando no lo hayas solicitado. Léela con él o ella.
    • Trata de establecer nuevas amistades, iniciar conversaciones con gente nueva sobre temas que te preocupen o interesen. ¡Se valiente!
    • La familia es muy importante, diles que los/las aprecias y amas. Intenta expresar emociones físicas (darles abrazos, por ejemplo).
    • Pide ayuda cuando la necesites y ofrece tu ayuda también si piensas que alguien lo agradecería.
  • Accomplishment (Logro): establecer metas que nos motive conseguir. Por supuesto, los cinco componentes no son ni exclusivos ni exhaustivos, es decir, que se pueden perseguir diversos objetivos en el camino de la felicidad y recorrerse desde distintos lugares.
    • Escribe una lista de metas personales centradas en el corto y largo plazo. Piensa en los pasos necesarios para su logro.
    • Trata de aprender algo nuevo cada día.
    • Intenta ser bueno en algo que te guste y comparte tus conocimientos con tus seres queridos.
    • Trata de hacer lo que hayas querido hacer en el pasado, pero nunca tuviste el tiempo. Podrían ser cosas como leer los libros que siempre has querido leer…

Podemos mejorar el modelo PERMA con otras  prácticas también importantes:

  • Actividad física. El ejercicio físico mejora su salud mental, aumenta la felicidad y le da un sentido de logro en cada ocasión.
  • Nutrición. Comer sano también es importante para la salud mental. Las investigaciones muestran que una dieta saludable reduce la depresión y las dietas ricas en frutas frescas y verduras de hoja verde aumentan el autocontrol y regulación emocional.
  • Dormir. El descanso es importante. La falta de sueño reduce tu capacidad de aprender, la función inmune, el metabolismo y la memoria.

Diez sencillas estrategias para ser un poquito más felices

La coach Kim Olver, en su libro Secrets of Happy Couples, realiza  una serie de recomendaciones para ejercitar la mente:
El éxito o el fracaso sólo dependen de uno mismo
Achacar a factores externos las causas del éxito o fracaso personal crea una cortina de humo que impide a los individuos reconocer qué hacen bien y qué hacen mal, por lo que será más complicado alcanzar las metas propuestas. Se consigan o no los objetivos, ser conscientes de que su consecución está en las manos de cada uno contribuirá a aumentar la sensación de felicidad.
No convertir las opiniones propias en verdades absolutas
Pensar que la interpretación propia de un hecho o situación es la única verdadera puede ser una fuente innecesaria de desengaño y confusión. Así será más fácil aumentar la empatía con la gente de tu entorno, lo que mejorará las relaciones personales y crecerá la estima que el resto de las personas profesen hacia uno.
Ser conscientes de las partes negativas y positivas de las cosas por igual
Todo lo que le sucede a las personas tiene sus pros y sus contras por igual. No se trata de ver todo con optimismo o pesimismo, sino de encontrar el justo equilibrio, como si se tratase de el ying y el yang personal. Clasificar todo con las etiquetas de bueno o malo, doloroso o placentero sólo acabará produciendo alteraciones psicológicas.
No buscar el beneficio a corto plazo
Lo que suele apetecer en un momento dado puede tener efectos negativos a largo plazo. Analizar las consecuencias de una determinada acción es fundamental para evitar disgustos en el futuro. Además, demorar y retrasar aquéllas cosas que producen placer suelen aumentar el grado de satisfacción.
Identificar y controlar los mecanismos de autofustigamiento
Todo el mundo tiene algún tipo de idea negativa sobre sí mismo. Desde el nacimiento y antes de tener la conciencia suficiente para diferenciar la realidad de la ficción, los individuos desarrollan una especie de mecanismos psíquicos de autofustigamiento que mellan la confianza en uno mismo. Para alcanzar el éxito y la felicidad hay que arañar en el subconsciente, descubrir los métodos de autosabotaje y discernir si son o no necesarios (habitualmente no lo son). De este modo, se relativizará la importancia que se le da a ciertas actitudes y se evitará tener una batalla innecesaria con la propia psique.
Aceptar a los demás tal y como son
Como es improbable que las personas cambien su forma de ser (ni tampoco es bueno sentirse con la superioridad moral para hacerlo) es mejor aceptarlos tal y como son para no caer en la desesperación ni hacer esfuerzos inútiles que solo acabarán mellando la propia salud metal. Si el comportamiento de la gente de tu entorno te molesta, lo mejor es mantenerte lo más apartado que puedas de ella. Cuando no es posible, suele tener mejores resultados adaptarse que intentar influir en su cambio de mentalidad.
Ponerse metas que no sean ni muy fáciles ni muy difíciles
Al fijarse unos objetivos o metas en la vida hay que ser consciente de que estén al alcance de las posibilidades de cada uno. Lo mejor es fijarse un grado de dificultad intermedio. No debe ser demasiado difícil porque hay que ser conscientes de las capacidades propias para no darse por vencido a la primera de cambio. Por el contrario, si las metas son demasiado fáciles acabarán aburriendo y no producirán emociones positivas.
Evaluar las necesidades y cubrirlas en su justa medida
Para alcanzar la felicidad los individuos tienen unas necesidades comunes relacionadas con la libertad, las emociones positivas, el reconocimiento social, el sentido de la vida y las relaciones personales, cuyo desarrollo y profundización varían en cada persona. De este modo, se puede contar con un gran número de amistades para desarrollar unas relaciones humanas plenas, pero si son excesivas pueden perjudicar la libertad individual. La clave para gozar de una buena salud mental reside en conseguir el justo equilibrio entre todas estas necesidades.
Asumir las responsabilidades para evitar el victimismo
En cada situación de la vida existen una serie de opciones y sólo le compete a cada individuo inclinarse por unas u otras. Hay que evitar las decisiones forzadas por la influencia de los demás para sentirse plenamente conscientes y responsables de lo que se hace. De este modo, se evitará caer en el victimismo achacando los problemas a causas ajenas.
No ser reduccionista: o todo negro o todo blanco
La amplitud de miras es una de las características más importantes para gozar de una buena salud mental. Los dilemas suelen surgir cuando se debe tomar una decisión. Sin embargo, no todo se resuelve con “sí o no”, en ocasiones se puede buscar un punto intermedio. Además, se debe relativizar los puntos de vista e intentar no ser tajantes al ver o todo negro o todo blanco.

Los tres factores que influyen en la felicidad

Para Sonja Lyubmirsky los tres principales factores que parecen influir en la felicidad son:

1) punto de ajuste genético (50%),

2) las circunstancias (10%) y

3) intencional Actividad (40%).

Los datos actuales de la investigación sugieren que los cambios en las circunstancias han limitado el potencial para producir cambios sostenibles en la felicidad. Aunque este estrategia puede funcionar en el corto plazo, probablemente no funcionará en el largo plazo. Sin embargo,  en el mejor de los casos, satisfacer las necesidades básicas de los individuos pueden mover a la gente sólo hasta el punto de ajuste, pero no más allá.

Hay una buena razón para creer que la actividad intencional puede influir en el bienestar. Por ejemplo, algunos tipos de actividad conductual, como hacer ejercicio regular o tratando de ser amable con los demás, se asocian con el bienestar así como las actividades cognitivas (por ejemplo, como reformulación de las situaciones de una forma más positiva, o hacer una pausa para contar con una de bendiciones) o las actividades volitivas (por ejemplo, la búsqueda de metas personales importantes o dedicar el esfuerzo a causas significativas).

¿Cómo alcanzar la felicidad?

La felicidad es el anhelo de cualquier persona, pero muchas veces no se sabe cómo alcanzarla.   Tal Ben-Shahar, un psicólogo experto en psicología positiva, nos presenta  13 consejos que contribuyen a alcanzarla.

  1. 30 minutos de ejercicio. Todos los expertos coinciden en que hacer actividad física es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo. Treinta minutos de ejercicio son el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.
  2. El desayuno es clave. Algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente las actividades.
  3. Agradezca lo bueno. Escriba en un papel 10 cosas que tiene en su vida que le dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud, nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.
  4. Sea asertivo. Pida lo que realmente quiere y diga lo que piensa. Está demostrado que ser asertivo ayuda a mejorar la autoestima. Aguantar en silencio todo lo único que genera es tristeza y desesperanza.
  5. Gaste en experiencias. Gaste su dinero en experiencias, no en cosas. El 75 por ciento de las personas se siente más feliz cuando invierte su dinero en viajes, cursos y clases. En cambio, solo el 34 por ciento dice sentirse más feliz cuando compra cosas.
  6. No posponga. ‘No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy’. Estudios demuestran que hay más ansiedad y tensión cuanto más se posterga. Haga listas semanales y salga de ellas.
  7. Sea amable y sonría. Siempre salude y sea amable con los demás. Solo sonreír cambia el estado de ánimo. Además, la mayoría de la gente lo valorará y lo tratará mejor.
  8. Cuide su postura. Caminar derecho con los hombros ligeramente hacia atrás y la vista hacia el frente ayuda a mantener un buen estado de ánimo.
  9. La música es esencial. Está comprobado que escuchar música despierta deseos de cantar y bailar, lo que alegra la vida.
  10. Piense en lo que come. Lo que consume tiene un impacto muy importante en su estado de ánimo. Por esta razón, lo recomendable es comer algo ligero cada tres o cuatro horas para así mantener los niveles de glucosa estables. No se salte comidas y evite el exceso de harinas blancas y el azúcar. Coma de todo y varíe los alimentos.
  11. Acepte el fracaso. Acepte los fracasos como parte de la vida y aprenda de ellos.
  12. Cuide su aspecto. El 41 por ciento de la gente dice que se siente más feliz cuando piensa que se ve bien.
  13. Rodéese de sus mejores recuerdos. Pegue recuerdos agradables, frases y fotos de sus seres queridos por todos lados, en su nevera, en su computador, en su escritorio… Rodéese de cosas que le recuerden momentos bonitos.

La persona es el viaje

Minientrada

La persona es el viaje. Los psicólogos podemos contribuir a hacerlo más llevadero, Sobre la felicidad y el sufrimiento disminuyendo las vivencias de amenaza, incrementando la percepción de recursos, y mejorando el estado de ánimo; disminuyendo la incertidumbre, ayudando a los hombres a deliberar en las encrucijadas difíciles y aumentado su percepción de control en el itinerario de la vida.

Balance de vida y nuevos propósitos

 

CHVCIALOGO

Balance de vida y nuevos propósitos

Cualquier momento es el adecuado para hacer balance de tu vida. Un balance que te ayude y te oriente en qué dirección hay que trabajar, que objetivos plantearte para mejorar uno u otro aspecto de tu vida.

Te propongo dar lo mejor de ti, comprometerte, mantener tu fuerza e ilusión para seguir trabajando y aportando, accionando hacia tus sueños y alcanzar un mundo más justo.

¿Qué fue lo mejor que has vivido? ¿Cómo has invertido el tiempo de tu vida? ¿Caminaste por el camino que habías programado? ¿Dónde te perdiste? ¿Qué aprendiste?

Valora de 1 a 10 cada una de las áreas claves propuestas. Anota una frase clave que explique la calificación (no califiques nunca a otros, solo a ti mismo). Enseguida anota una frase que describa tu meta para el futuro

Área Clave

Evaluación

(del 1 al 10)

Frase clave Meta
Salud

Desarrollo Personal

Hogar

Familia y Amigos

Amor

Ocio

Trabajo

Dinero

Otras àreas:

Diseña tu propio plan de acción

De las áreas claves, vistas anteriormente, en los próximos meses, me voy a centras en las siguientes:

1.-

2.-

3.-

Mis objetivos, por área, son los siguientes: (establece 3 objetivos por área)

Área Objetivo a conseguir (específicos)
1
2
3

Para cada uno de los 9 objetivos establece:

¿Qué debo de hacer?

¿Cómo lo voy a conseguir? Define las acciones o pasos a seguir:

¿Cuándo vas a comenzar?, Fecha Inicio.

¿Cuándo tienes previsto conseguirlo? Fecha de logro

¿Cómo sabrás que lo ha conseguido?

“Si no cambias tu dirección,

terminarás llegando al lugar

al que te dirigiste” (Confuncio)

Vacaciones mentales

 

El arte de descansar,
es una parte del arte de trabajar”
John Ernst Steinbeck

 

Pasar las vacaciones en una fantástica playa o en una gran ciudad no imposibilita que el cerebro se fugue a septiembre y adelante la vuelta al trabajo, boicoteando el esperado descanso estival Para remediarlo, lo mejor es viajar a través de uno mismo en lugar de confiar en que la mente se relaje por el mero hecho de desplazarse a otro punto. Las vacaciones siempre empiezan en el mismo punto: en tu mente. Si no es así, no hay vacaciones que valgan.

Empiezan en la mente porque ahí se desarrolla el verdadero viaje, en el que descansas de lo habitual y saboreas otras sensaciones, lo cual no sólo es saludable, sino necesario. En la práctica, viajar a través de uno mismo da mejor resultado que desplazarse físicamente a otro lugar.

Las vacaciones son para muchas personas una representación idealizada del bienestar. Sin embargo, para conseguir las vacaciones mentales hay que dar rienda suelta a lo que pide el cuerpo en lugar de adaptarse a las exigencias del contexto. No tanto para buscar el placer inmediato sino para profundizar en las emociones y en los sentidos, experienteando formas furturas de crecimiento. Las vacaciones mentales consisten en dejar de pensar exclusivamente con el cerebro y escuchar también al corazón.

 

“Las vacaciones mentales vendrían a ser
algo así como salirse del yo rutinario y
darse vacaciones de uno mismo”
Mertxe Pasamonte


Algunas propuestas para que nuestra saturada mente sea la primera en estar de vacaciones:

 

  1. Suelta tus rutinas habituales: Descansa un poco de horarios estrictos y de tareas inexcusables. Levántate por la mañana y desconociendo de qué modo transcurrirá el día. Déjate fluir en la dirección que marque el corazón, retando a la inercia y rutina, haciendo lo que apetezca en cada momento.
  2. Relaja tu cuerpo: Camina más despacio, come más despacio, respira más despacio… Echa el freno.
  3. Piensa en lo agradable: Céntrate en lo alegre, en lo tranquilo, en lo que te haga sentir bien.
  4. Haz algo nuevo: Relajante o excitante, pero nuevo.
  5. También decídete a realizar cualquier actividad que hasta ahora no te atrevías (puenting, karaoke..) , cualquier cosa que contribuya a superarte, y te haga sentirte muy vivo.
  6. Para que la mente logre descansar es preciso poner los cinco sentidos en el momento en el que se vive y en cada una de las actividades que realices. Saborea cada minuto de las vacaciones.
  7. Si no puedes ir de vacaciones, haz que las vacaciones vengan. Exacto. No tienes que desplazarte a ningún lugar específico para disfrutar de unos días de descanso.

http://www.mertxepasamontes.com/vacaciones-mentales.html

Vacaciones mentales: ampliar el mapa mental