Soy de Algemesí. Cada septiembre, cuando suena la dolçaina y vuelven a levantarse las figuras de la Muixeranga, reaparece una imagen que conozco desde niño: personas que solo pueden subir porque otras están dispuestas a sostenerlas.
Los días 7 y 8 de septiembre esa imagen vuelve a ocupar las calles durante las fiestas de la Mare de Déu de la Salut. La fiesta está inscrita desde 2011 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. La propia UNESCO destaca su carácter colectivo, la transmisión entre generaciones y la participación de la comunidad como base de su continuidad.
La Muixeranga combina danza, música de dolçaina y tabalet, figuras plásticas y torres humanas. En Algemesí está documentada desde el siglo XVIII. No es solo una estampa espectacular: es una práctica comunitaria en la que el resultado depende de muchas personas haciendo bien cosas diferentes.
Subir exige confiar en quien sostiene
En una figura hay quien sube, quien hace base, quien ayuda a colocar un pie, quien corrige una posición y quien permanece abajo soportando un peso que apenas se ve desde fuera. La figura final pertenece a todos.
Ahí encuentro una primera idea que me acompaña también en coaching: buena parte de lo que conseguimos depende de relaciones, apoyos y coordinaciones que solemos hacer invisibles. En una trayectoria profesional hay personas que enseñaron, recomendaron, corrigieron o abrieron una puerta. En una etapa difícil puede haber alguien que escuchó, sostuvo o simplemente estuvo disponible.
Reconocerlo no reduce el mérito personal. Lo sitúa dentro de una red.
Cooperar no significa perder autonomía
A algunas personas les resulta más fácil ayudar que dejarse ayudar. Han aprendido a asociar independencia con resolverlo todo solas. La Muixeranga ofrece otra imagen: cada persona cumple una función concreta y conserva su responsabilidad, pero nadie puede construir la figura ignorando al resto.
Cooperar exige coordinarse, escuchar indicaciones, confiar, avisar cuando algo no funciona y asumir que, en ocasiones, necesitamos apoyo. También exige límites: sostener no significa cargar indefinidamente con lo que corresponde a otra persona.
Una pregunta útil puede ser: ¿qué estás intentando resolver solo cuando quizá necesitarías formular una petición concreta?
El valor de quienes no están arriba
Nuestra atención se dirige con facilidad hacia quien ocupa la posición más visible. Sin embargo, una torre humana no se entiende mirando únicamente arriba. Su equilibrio depende de la base y de pequeñas correcciones distribuidas entre muchas personas.
En los equipos y en la vida sucede algo parecido. Hay aportaciones poco visibles que hacen posible un resultado: preparar, cuidar, coordinar, advertir, esperar, enseñar o estar disponible cuando algo falla. No todo liderazgo consiste en ocupar la parte más alta de la figura.
También hay momentos en los que toca subir, otros en los que toca sostener y otros en los que conviene bajar y dejar espacio a alguien más.
Muixeranga, balls de valencians y castells
A veces se dice que en Cataluña la Muixeranga recibe el nombre de ball dels valencians. Conviene matizarlo. Los históricos balls de valencians documentados en Cataluña están emparentados con estas tradiciones valencianas de danza y torres humanas y se consideran parte de la historia que desembocó en los actuales castells. No son, sin más, otro nombre para la Muixeranga de Algemesí.
La relación recuerda algo que también forma parte del patrimonio cultural: las tradiciones viajan, se mezclan, evolucionan y adquieren formas propias en cada comunidad.
Lo que la Muixeranga puede recordarnos hoy
Si tuviera que elegir algunos valores que me sugiere esta tradición, hablaría de confianza, cooperación, responsabilidad, pertenencia y transmisión. No como una lista oficial de valores de la Muixeranga, sino como una lectura personal de lo que ocurre cuando muchas personas hacen posible una figura que ninguna podría levantar sola.
Por eso, cuando vuelven los días 7 y 8 de septiembre, la Muixeranga me recuerda algo muy sencillo: crecer no siempre consiste en hacerlo todo por nuestra cuenta. A veces avanzar implica saber quién puede sostenernos, qué apoyo necesitamos pedir y también a quién estamos dispuestos a sostener nosotros.
Tres preguntas para llevar esta imagen a tu vida
- ¿Quién te sostiene hoy de una manera que quizá estás dando por supuesta?
- ¿Qué ayuda concreta necesitas pedir en vez de seguir cargando solo?
- ¿Dónde estás sosteniendo a alguien y qué límite necesitas cuidar para hacerlo de forma sostenible?
Si estás atravesando un cambio personal o profesional, puede ayudarte también mapear las personas que pueden acompañar tu transición y revisar qué significa construir relaciones con autonomía, límites y cooperación.
En Coaching Valencia trabajo también estas preguntas en procesos de desarrollo personal y profesional. Puedes conocer cómo trabajo en coaching o solicitar una primera conversación de valoración.
Fuentes de referencia: UNESCO, Festivity of ‘la Mare de Déu de la Salut’ of Algemesí; Gran Enciclopèdia Catalana, entrada «muixeranga».
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