Fortalezas del TDAH adulto: reconocerlas sin idealizarlo

Hablar de las fortalezas del TDAH puede ser reparador para una persona que ha pasado años escuchando que es distraída, desorganizada o poco constante. También puede volverse engañoso cuando se transforma el diagnóstico en una colección de “superpoderes” que todas las personas deberían reconocer en sí mismas.

El TDAH es una condición del neurodesarrollo asociada a dificultades reales de atención, inhibición, organización y autorregulación. Al mismo tiempo, cada persona tiene capacidades, intereses y recursos que merecen ser identificados. Una mirada equilibrada permite reconocer ambas cosas sin convertir las dificultades en identidad ni las fortalezas en una obligación.

¿Existen fortalezas propias del TDAH?

La investigación ha recogido cualidades que muchos adultos con TDAH reconocen en su experiencia: creatividad, humor, energía, espontaneidad, capacidad de exploración, pensamiento flexible o periodos de concentración intensa. Sin embargo, la evidencia no permite afirmar que todas las personas con TDAH posean estas características ni que el diagnóstico produzca automáticamente una ventaja.

La creatividad es un buen ejemplo. Algunos estudios encuentran más logros creativos o determinadas formas de pensamiento divergente en ciertos grupos, mientras que otros no observan una superioridad general. La relación parece depender del tipo de tarea, la presencia de síntomas, la motivación, la experiencia y el entorno. Por eso es más riguroso hablar de fortalezas que algunas personas asocian con su forma de funcionar, no de rasgos universales del TDAH.

Una fortaleza no es una etiqueta positiva

Decir “soy creativo” puede resultar tan poco útil como decir “soy desorganizado” si no sabemos cuándo aparece esa capacidad, qué resultados produce y qué condiciones necesita.

Una fortaleza es una forma de pensar, sentir o actuar que puede contribuir a un resultado valioso. Para reconocerla conviene buscar evidencias:

  • ¿En qué situaciones sueles aportar algo especialmente útil?
  • ¿Qué te piden otras personas porque confían en tu manera de hacerlo?
  • ¿Qué tareas combinan competencia, interés y energía?
  • ¿Qué capacidad aparece en contextos diferentes?
  • ¿Qué dificultades has aprendido a compensar y qué has desarrollado durante ese proceso?

Por ejemplo, una persona puede descubrir que no es “buena trabajando bajo presión” en general, sino que responde con rapidez ante problemas concretos, siempre que el objetivo sea claro y el plazo breve. Otra puede comprobar que genera muchas alternativas, pero necesita un sistema externo para seleccionar una y llevarla a término.

El hiperenfoque: capacidad y riesgo

Muchos adultos con TDAH describen periodos de atención muy intensa en actividades interesantes. Este fenómeno suele llamarse hiperenfoque. Puede favorecer el aprendizaje, la producción creativa o la resolución de problemas complejos, pero también puede dificultar la transición entre tareas, el descanso o la percepción del tiempo.

No conviene presentarlo únicamente como una ventaja. La pregunta útil es: ¿cómo puedo crear condiciones para dirigir esta concentración hacia una tarea importante y cómo voy a salir de ella cuando sea necesario?

Algunas medidas prácticas son definir antes de empezar qué resultado se busca, programar una alarma de revisión, proteger las necesidades básicas y dejar escrita la siguiente acción para facilitar la reanudación.

La importancia del ajuste entre la persona y el entorno

Una misma característica puede ser útil en un contexto y costosa en otro. La rapidez para relacionar ideas puede aportar valor en una sesión creativa, pero generar dispersión en una reunión sin agenda. La búsqueda de novedad puede impulsar proyectos, aunque también dificulte mantener tareas repetitivas. La sensibilidad a los estímulos puede ayudar a percibir matices y, al mismo tiempo, producir sobrecarga.

Por eso, trabajar con fortalezas no consiste en animarse a “ser más positivo”. Consiste en comprender la interacción entre la persona, la tarea y el entorno. A veces la intervención adecuada es entrenar una habilidad. Otras veces es modificar una condición: reducir interrupciones, pedir instrucciones más explícitas, alternar tipos de tareas o incorporar apoyos visuales.

Ejercicio: tu mapa de fortalezas con evidencias

Durante dos semanas, registra tres tipos de situaciones:

  1. Momentos de eficacia: qué hiciste, qué salió bien y qué capacidad intervino.
  2. Momentos de energía: qué actividades te activaron sin dejarte exhausto.
  3. Reconocimiento externo: comentarios concretos que otras personas repiten sobre tu aportación.

Después revisa cada posible fortaleza con cuatro preguntas:

  • ¿Qué evidencia tengo?
  • ¿En qué contextos funciona?
  • ¿Qué coste puede tener si se utiliza sin regulación?
  • ¿Qué apoyo necesito para convertirla en un resultado?

Este análisis evita dos extremos: vivir definido por las dificultades o intentar compensarlas con una imagen idealizada.

Fortalezas y tratamiento no son alternativas

Reconocer recursos personales no significa negar el deterioro funcional ni rechazar apoyos clínicos. Una persona puede valorar su creatividad y, al mismo tiempo, necesitar tratamiento para manejar la impulsividad, el sueño, la desregulación emocional o los problemas de organización.

El plan debe ajustarse a las necesidades reales. Puede incluir atención médica, intervención psicológica, adaptaciones, aprendizaje de estrategias y acompañamiento de coaching. Cada recurso cumple una función distinta.

Cómo puede ayudarte el coaching

Cuando existe un diagnóstico o una evaluación profesional adecuada, el coaching puede ayudar a traducir el autoconocimiento en decisiones cotidianas: elegir entornos compatibles, convertir capacidades en hábitos de trabajo, anticipar los riesgos de una fortaleza y construir sistemas externos de apoyo.

En las sesiones para adultos con TDAH podemos analizar una dificultad concreta y diseñar una forma de trabajar más ajustada a tu manera de funcionar. El objetivo no es demostrar que el TDAH es una ventaja, sino ayudarte a reconocer tus recursos sin dejar de atender aquello que te complica la vida. Si quieres valorar si este acompañamiento encaja con tu situación, puedes solicitar una primera conversación de valoración.

Referencias

  • Hargitai LD y colaboradores. Psychological strengths and positive life outcomes in adults with ADHD, 2025.
  • Nordby ES y colaboradores. Silver linings of ADHD: experiencias positivas descritas por adultos, 2023.
  • Hoogman M y colaboradores. Creativity and ADHD: revisión de estudios conductuales y neurocientíficos, 2020.
  • Hupfeld KE y colaboradores. Hyperfocus in adult ADHD, 2019.

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