La palabra multitarea sugiere que podemos realizar varias actividades mentales complejas al mismo tiempo. En muchas situaciones, lo que ocurre es diferente: alternamos rápidamente entre tareas, objetivos y reglas.
Algunas combinaciones son compatibles. Puedes caminar por un recorrido seguro mientras conversas o escuchar música mientras realizas una tarea automática. Sin embargo, leer un informe, responder un mensaje y participar en una reunión compiten por comprensión, memoria y decisión.
Qué es el coste de cambio
Los estudios de cambio de tarea muestran que las respuestas suelen ser más lentas y más propensas a errores inmediatamente después de cambiar. El sistema debe abandonar una regla, activar otra, recordar dónde estaba y decidir qué información es relevante.
La preparación reduce parte del coste, pero no lo elimina. La complejidad, la semejanza entre tareas y el tiempo transcurrido influyen en la dificultad de volver.
La multitarea frecuente no garantiza entrenamiento
Las investigaciones sobre multitarea mediática producen resultados mixtos. Algunos estudios han encontrado determinadas ventajas en la capacidad de alternar, mientras que trabajos con muestras mayores no observan una relación consistente entre el uso frecuente de varios medios y menores costes de cambio.
Por ello, no conviene afirmar que la multitarea siempre destruye la atención ni que practicarla convierte a una persona en experta. La pregunta útil es si una combinación concreta mejora el resultado o introduce errores, demora y cansancio.
Cuatro formas de multitarea
Simultaneidad real
Dos actividades se realizan a la vez y una requiere pocos recursos conscientes.
Alternancia planificada
Cambias de tarea en un punto definido y sabes dónde retomar.
Interrupción externa
Una llamada, mensaje o persona introduce otra demanda.
Auto-interrupción
Abres correo, noticias o redes sin una exigencia externa. Puede aparecer por aburrimiento, incertidumbre o deseo de alivio.
Cómo organizar el trabajo con menos cambios
1. Define la unidad de trabajo
En lugar de “trabajar en el proyecto”, concreta el siguiente resultado: revisar dos páginas, preparar una tabla o escribir una respuesta.
2. Agrupa actividades semejantes
Procesa correos, llamadas o gestiones en bloques cuando la urgencia real lo permita. Mantener reglas parecidas reduce parte de la reconfiguración.
3. Protege las tareas complejas
Reserva periodos sin notificaciones para actividades que exigen razonamiento, escritura, aprendizaje o decisiones importantes.
4. Crea un punto de reanudación
Antes de cambiar, anota qué acabas de hacer y cuál es el siguiente paso. Este gesto reduce el esfuerzo de reconstruir el contexto.
5. Prepara las transiciones
Deja unos minutos entre reuniones o tareas distintas para cerrar, registrar acuerdos y abrir los materiales de la siguiente actividad.
6. Distingue urgencia y accesibilidad
Que puedas responder ahora no significa que debas hacerlo. Define qué asuntos requieren interrupción inmediata y cuáles pueden esperar.
7. Observa el coste
Registra errores, tiempo de retorno, cansancio y tareas incompletas. Los datos personales permiten decidir dónde merece la pena concentrar y dónde la alternancia es aceptable.
Qué no significa trabajar de una sola manera
La monotarea no exige permanecer horas en una única actividad. Puedes diseñar bloques cortos y alternarlos deliberadamente. El criterio no es inmovilidad, sino reducir cambios no elegidos.
Multitarea y diferencias individuales
El sueño, la ansiedad, el TDAH, la experiencia, la edad y las características de la tarea pueden modificar el rendimiento. Si la dificultad para organizar tareas afecta de forma importante al funcionamiento, conviene valorar el problema más allá de una técnica de productividad.
Qué puede trabajarse en coaching
El coaching puede ayudar a analizar interrupciones, agrupar tareas, definir reglas de disponibilidad y probar bloques de trabajo. No sustituye una evaluación clínica de dificultades persistentes de atención.
Puedes consultar también la guía sobre sobrecarga digital.
Referencias
- Monsell. Task switching.
- Rubinstein et al. Executive control of task switching.
- Media multitasking and task-switching effects.
- Media multitasking, dual-task and task switching.
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