Después de una enfermedad, una pérdida, una crisis económica o una experiencia traumática, algunas personas describen cambios en sus prioridades, relaciones o forma de valorar la vida. A este fenómeno se le llama crecimiento postraumático o crecimiento después de la adversidad.
El concepto puede resultar esperanzador y también generar presión: “si no salgo fortalecido, estoy afrontándolo mal”. Esa conclusión no está justificada. Una persona puede recuperarse sin identificar crecimiento, mantener dolor y cambios positivos al mismo tiempo o necesitar mucho tiempo antes de comprender qué significado tendrá lo ocurrido.
Qué se entiende por crecimiento postraumático
Se refiere a cambios positivos que una persona percibe como consecuencia de su lucha con una experiencia muy difícil. Suelen agruparse en áreas como:
- mayor valoración de la vida;
- cambios en las relaciones;
- nuevas posibilidades;
- sensación de fortaleza personal;
- cambios filosóficos o espirituales.
No significa volver al funcionamiento anterior. Tampoco es sinónimo de resiliencia. La resiliencia se refiere a adaptación o recuperación; el crecimiento describe un cambio que se percibe como superior o distinto a la situación previa.
El crecimiento puede coexistir con el dolor
Una persona puede valorar más sus relaciones y seguir teniendo miedo, recuerdos intrusivos o tristeza. Los estudios encuentran relaciones complejas entre crecimiento percibido y síntomas postraumáticos. En algunos análisis, ambos aumentan juntos hasta ciertos niveles.
Por tanto, afirmar que alguien “ha crecido” no permite concluir que ya está bien ni que no necesita tratamiento.
Percepción de crecimiento y cambio real
La mayor parte de los cuestionarios pregunta retrospectivamente cuánto cree la persona que ha cambiado. Esta percepción puede contener un cambio real, una forma de construir sentido o una respuesta de afrontamiento.
Los estudios prospectivos que comparan medidas anteriores y posteriores encuentran que el crecimiento percibido no siempre coincide con cambios observados. Durante la pandemia, algunas investigaciones hallaron que las personas que afirmaban haber crecido no mostraban necesariamente mejoras equivalentes en recursos o bienestar.
Esto no invalida la experiencia subjetiva. Recomienda hablar de ella con precisión y no convertirla automáticamente en una transformación demostrada.
No busques el crecimiento mientras intentas sobrevivir
Durante una crisis, las prioridades pueden ser seguridad, sueño, atención médica, vivienda, ingresos, información y apoyo. Preguntar demasiado pronto “qué has aprendido” o “para qué te ha servido” puede resultar invasivo.
El sentido suele construirse después, cuando existe suficiente distancia y estabilidad. Algunas personas no encuentran una lección y aun así reconstruyen una vida valiosa.
Preguntas más cuidadosas
- ¿Qué ha cambiado realmente desde entonces?
- ¿Qué parte de ese cambio valoras y qué parte lamentas?
- ¿Qué recursos descubriste y cuáles todavía faltan?
- ¿Qué relación o prioridad quieres cuidar ahora?
- ¿Qué no necesitas convertir en una enseñanza?
El papel de la acción
Un cambio valioso se vuelve más visible cuando se traduce en conductas: pedir ayuda antes, proteger una relación, cambiar una condición laboral o dedicar tiempo a una prioridad. No necesitas demostrar crecimiento; puedes comprobar si una decisión nueva mejora la vida.
Cuándo pedir ayuda
Busca atención profesional si existen síntomas traumáticos, depresión, ataques de pánico, consumo problemático o deterioro importante. Las experiencias traumáticas necesitan un tratamiento adecuado cuando producen síntomas, no un proceso de coaching orientado a extraer aprendizajes.
Qué puede trabajarse en coaching
El coaching puede acompañar decisiones y prioridades cuando existe estabilidad y la persona desea explorar cambios. No debe presionar para encontrar un beneficio ni presentar el trauma como oportunidad.
Puedes continuar con la guía sobre resiliencia psicológica.
Referencias
- Crecimiento postraumático percibido y cambio real.
- Crecimiento percibido y cambios experimentados durante la pandemia.
- Crecimiento percibido y bienestar longitudinal.
- Relación entre crecimiento postraumático y síntomas de estrés postraumático.
Descubre más desde Ricard Guillem Guillem
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
1 comentario en «Crecer después de la adversidad: una posibilidad, no una obligación»