Cómo superar un bloqueo

Terapia de Activación Conductual en el Coaching

La Activación Conductual (TAC) es una forma de terapia que se enfoca en la acción y el comportamiento del individuo, en lugar de centrarse en los pensamientos y sentimientos que pueden estar detrás de esos comportamientos. En este post exploraremos cómo la TAC puede aplicarse en un proceso de coaching para ayudar a los clientes a lograr sus objetivos y mejorar su calidad de vida.

¿Qué es la TAC?

La TAC es una terapia basada en la evidencia que se centra en la realización de actividades significativas para ayudar a las personas a superar la depresión y otros trastornos emocionales. La TAC se basa en la idea de que cuando las personas están deprimidas o desmotivadas, pueden caer en patrones de comportamiento negativos que refuerzan su estado de ánimo bajo. Alentando a las personas a participar en actividades positivas, la TAC puede ayudar a romper este ciclo y mejorar su bienestar emocional.

¿Cómo funciona la TAC en un proceso de coaching?

La TAC puede ser muy efectiva en un proceso de coaching porque se centra en la acción y el comportamiento del individuo, lo que puede ser especialmente útil para aquellos que luchan por tomar medidas para alcanzar sus objetivos. Aquí hay algunas maneras en que la TAC puede aplicarse en un proceso de coaching:

  • Identificar patrones de comportamiento negativos: El coach puede ayudar al cliente a identificar los patrones de comportamiento negativos que pueden estar contribuyendo a su falta de motivación o depresión. Al hacer esto, el cliente puede comenzar a tomar medidas para cambiar estos patrones.
  • Definir actividades significativas: El coach puede trabajar con el cliente para identificar actividades significativas que puedan ayudar a mejorar su bienestar emocional. Estas actividades pueden ser simples, como caminar o cocinar una comida saludable, o más complejas, como aprender una nueva habilidad o retomar un pasatiempo que el cliente haya abandonado.
  • Establecer objetivos a corto plazo: El coach y el cliente pueden trabajar juntos para establecer objetivos a corto plazo que el cliente pueda alcanzar con éxito. Estos objetivos pueden estar relacionados con las actividades significativas identificadas anteriormente o pueden ser otros objetivos personales que el cliente desee alcanzar.
  • Seguimiento y apoyo: El coach puede proporcionar seguimiento y apoyo para ayudar al cliente a mantenerse motivado y seguir adelante con sus objetivos. Esto puede implicar la revisión regular de los progresos del cliente y la adaptación de los planes según sea necesario.

A continuación, te presento un ejemplo de objetivos a corto plazo, patrones de comportamiento y actividades significativas en forma de tabla:

Patrones de comportamiento negativosObjetivos a corto plazoActividades significativas
Aislamiento social y sedentarismoCaminar 30 minutos al día durante una semanaCaminar en el parque con un amigo o miembro de la familia
Comer comida chatarra o saltarse las comidasPreparar una comida saludable tres veces a la semanaBuscar recetas saludables en línea y preparar comidas con anticipación
Estrés y falta de actividad físicaComenzar un curso de yoga y practicar dos veces por semanaBuscar clases en línea o en un centro de yoga local y hacer una cita regular en el calendario
Procrastinación y falta de motivaciónHacer una tarea pendiente que ha estado evitando durante una semanaRomper la tarea en pasos manejables y recompensarse después de cada paso completado

La Escuela de Coaching Ontológico, considera la corporalidad como una dimensión esencial en el desarrollo de la persona, por lo que la combinación de la TAC con prácticas corporales como el movimiento y la música puede ser muy efectiva en el proceso de coaching.

Te presento un ejemplos de cómo se podría utilizar el movimiento y la música en combinación con la TAC en un proceso de coaching:

  • Respiración consciente y movimiento corporal: el cliente puede ser guiado en una serie de ejercicios de respiración y movimiento que les permitan conectarse con su cuerpo y su respiración. La práctica de la respiración consciente y el movimiento puede ayudar a reducir el estrés, mejorar la concentración y aumentar la sensación de bienestar general.
  • Baile libre: se puede invitar al cliente a moverse libremente al ritmo de la música sin preocuparse por seguir una coreografía o tener una técnica perfecta. El baile libre puede ser una forma de liberar emociones y tensiones reprimidas y aumentar la sensación de energía y vitalidad.
  • Yoga: se pueden incluir ejercicios de yoga en la sesión de coaching ontológico para ayudar al cliente a conectar con su cuerpo y su respiración. La práctica del yoga puede ayudar a reducir el estrés, aumentar la flexibilidad y la fuerza física, y mejorar la concentración.

Música:

  • Música relajante: se puede utilizar música suave y relajante para ayudar al cliente a relajarse y reducir el estrés. La música puede ser una herramienta muy útil para crear un ambiente propicio para la realización de actividades significativas.
  • Música energizante: se puede utilizar música con un ritmo más rápido y energizante para motivar al cliente y aumentar su sensación de vitalidad. La música puede ser una herramienta muy útil para ayudar al cliente a superar la depresión y otros trastornos emocionales.
  • Música temática: se puede utilizar música que esté relacionada con la temática que se esté trabajando en la sesión de coaching ontológico. Por ejemplo, si se está trabajando en la autoconfianza, se podría utilizar música que transmita un mensaje de empoderamiento y fortaleza.

En general, la combinación de ejercicios y música puede ser muy efectiva en el proceso de coaching. Estas prácticas pueden ayudar al cliente a conectarse con su cuerpo, reducir el estrés, aumentar la vitalidad y mejorar el estado de ánimo, lo que puede llevar a una vida más plena y satisfactoria

La TAC es una herramienta útil para los coaches que buscan ayudar a los clientes a superar momentos de bloqueo. Al centrarse en la acción y el comportamiento del individuo, puede ayudar a los clientes a romper los patrones negativos y mejorar su bienestar emocional. Al trabajar juntos para identificar actividades significativas y establecer objetivos a corto plazo, el coach puede ayudar al cliente a tomar medidas concretas para lograr sus objetivos y mejorar su calidad de vida.

Cultivando la autocompasión

Cómo el coaching puede ayudarte a tratarte con bondad

La autocompasión y la bondad hacia uno mismo son esenciales para una vida plena y satisfactoria. Cultivar estas cualidades requiere un cambio en nuestra relación con nosotros mismos y una mayor conciencia de nuestros pensamientos y emociones.

Los estudios han demostrado que la autocompasión está relacionada con una serie de beneficios para la salud mental, como una mayor resiliencia, una mayor satisfacción con la vida y una reducción del estrés y la ansiedad. Además, la autocompasión también puede ayudarnos a mejorar nuestras relaciones con los demás, ya que cuando nos tratamos con amabilidad y compasión, es más probable que extendamos ese mismo trato a los demás. Es una herramienta poderosa para la felicidad y el bienestar emocional.

Entonces, ¿cómo podemos cultivar la autocompasión en nuestras vidas? Aquí hay algunas estrategias que pueden ayudarnos:

  1. Reconoce tus pensamientos y emociones negativas: A menudo, cuando nos sentimos mal, tendemos a ignorar o suprimir esos sentimientos. Sin embargo, reconocer y validar nuestros pensamientos y emociones negativas es un primer paso importante para cultivar la autocompasión.
  2. Trátate con amabilidad: En lugar de juzgarte y criticarte duramente, trata de hablarte a ti mismo con amabilidad y compasión. Imagina que estás hablando con un amigo cercano que está pasando por un momento difícil, ¿cómo le hablarías? Trata de aplicar esa misma bondad y cuidado a ti mismo.
  3. Practica la meditación de la autocompasión: La meditación de la autocompasión es una práctica que nos ayuda a cultivar la autocompasión a través de la meditación y la visualización. Hay muchas meditaciones guiadas disponibles en línea que pueden ser útiles para empezar.

Otra forma de hacerlo es a través del coaching. El coaching puede ayudarnos a explorar nuestras creencias y actitudes hacia nosotros mismos y a descubrir nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos.

Para empezar, podemos hacernos preguntas que nos desafíen a reflexionar sobre nuestra relación con nosotros mismos. Algunas de estas preguntas pueden incluir:

  • ¿Cómo sería mi vida si me tratara con la misma bondad y compasión que trato a mis seres queridos?
  • ¿Qué puedo aprender de mis fracasos y errores en lugar de juzgarme y condenarme por ellos?
  • ¿Cómo puedo tratarme con amabilidad y compasión en momentos de dolor y sufrimiento emocional?

Estas preguntas nos invitan a reflexionar sobre cómo nos tratamos a nosotros mismos y cómo podemos cambiar esa relación para ser más amables y compasivos.

Además, el coaching nos puede ayudar a desarrollar la conciencia de nuestra humanidad compartida. Esto implica darnos cuenta de que no estamos solos en nuestras luchas y que nuestras emociones y pensamientos son comunes a todos. Al entender que todos experimentamos dolor, sufrimiento y dificultades en la vida, podemos desarrollar una mayor empatía y compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Otro aspecto importante es estar en mindfulness ante el dolor. Esto implica reconocer que ha surgido una emoción dolorosa en nosotros y observar lo que nuestra mente hace sin críticas ni juicios. Al tomar conciencia de lo que está sucediéndonos, podemos desactivar el «modo resolución de problemas» y activar el «modo de amabilidad».

En resumen, el coaching puede ser una herramienta valiosa para cultivar la autocompasión y la bondad hacia uno mismo. Al hacernos preguntas podemos explorar nuestra relación con nosotros mismos y descubrir nuevas formas de tratarnos con amabilidad, compasión y aceptación. La autocompasión es un arte que se cultiva con la práctica y el tiempo, pero puede traer una gran recompensa en términos de bienestar emocional y felicidad en la vida.

No pierdas la oportunidad de cultivar la autocompasión con el coaching . ¡Contáctame para comenzar tu viaje hacia tu bienestar emocional!

¿Agotado en el trabajo? el Síndrome de Burnout

Pon atención al siguiente post, podrías encontrar la respuesta a tu situación laboral actual: burnout, estar quemado, agotamiento. Septiembre será un buen mes para incorporar nuevos comportamientos, hábitos, tomar decisiones.

En la actualidad la mayoría de los autores definen el burnout a través de las tres dimensiones propuestas por Maslach and Jackson:

– Agotamiento emocional: Aparece la sensación de no poder dar más de sí, que genera desánimo y frustración. Un estado de angustia emocional y psicológica como resultado de la exposición prolongada al estrés, lo que resulta en sentimientos de cinismo, baja autoeficacia y agotamiento físico. 

– Despersonalización: Si los problemas que interfieren y dificultan el trabajo continúan, la persona pasa a ver a los otros como sus enemigos, los causantes de sus problemas. Como consecuencia, desarrolla estrategias defensivas para protegerse que se concretan en distanciamiento, frialdad en el trato, desimplicación, etc.

– Baja realización personal: Surge de la no consecución de los objetivos o resultados deseados en el ejercicio de la profesión. Sienten que las demandas laborales exceden a sus capacidades, se autoevalúan negativamente.

El burnout es considerado como estrés crónico en contexto laboral caracterizado por estas tres dimensiones. 

Hay que tener en cuenta que el estrés puede ser positivo o negativo. Es positivo cuando el individuo interpreta que las consecuencias de la situación serán favorables para sus intereses. Por el contrario, si percibe que dichas consecuencias serán desagradables o perjudiciales, el estrés será negativo.

El estrés positivo (eustress)  a corto plazo; permitir que las personas centren su atención en una tarea o demanda específica (por ejemplo, escribir un examen). Vivimos estrés positivo cuando enfrentamos situaciones desafiantes, cuyas demandas son altas, pero no rebasan nuestras capacidades; por eso, podemos sentir competencia, confianza, motivación, entusiasmo y bienestar. Ejemplos de estrés positivo pueden ser: recibir un ascenso en el trabajo, comenzar un nuevo trabajo, comprar una casa, tener un hijo, cogerse unas vacaciones, o aprender un nuevo hobby.

El estrés negativo (distress) se considera como estrés «malo», ya que se relaciona con situaciones que la persona no es capaz de controlar o ante las cuales se siente asustado. Precisamente, la pandemia sanitaria, provocada por la Covid-19 es un ejemplo perfecto de este tipo de estrés negativo.

La exposición prolongada al estrés puede tener consecuencias negativas con el tiempo (es decir, angustia), lo que resulta en un deterioro del funcionamiento cognitivo y físico (por ejemplo, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, trastornos de salud mental).

No hay dos experiencias de estrés iguales. Cada persona tiene su propio barómetro de estrés único basado en una combinación de factores biológicos y ambientales, es decir, el modelo de diátesis de estrés, que influyen en cómo interpretan y responden a los factores estresantes. Es decir, el umbral entre el eustress y la angustia varía de persona a persona. 

El Modelo de diátesis-estrés es una teoría psicológica que explica la conducta como un resultado tanto de factores biológicos y genéticos como de experiencias vitales.

Las variables personales y sociales pueden afectar a la aparición del burnout, pero en cambio las variables organizacionales, básicamente aquellas vinculadas al desempeño del puesto de trabajo lo desencadenan. 

De esta manera, factores como el contenido del puesto, la falta de reciprocidad (dar más emocionalmente en el trabajo de lo que se recibe a cambio) o el clima organizacional, pueden convertirse en desencadenantes del síndrome de burnout y deberán tenerse en cuenta a la hora de diseñar la prevención psicosocial a nivel primario. 

Según el modelo  multidimensional de Maslach y Leiter el Burnout, que contempla la interacción de varios tipos de factores, sin destacar de forma particular a unos más que a otros, sino que será esta interacción la que delimite cuales son las variables más importantes en un caso en concreto. El burnout  es concebido como una experiencia individual y crónica de estrés relacionada con el contexto social. 

El modelo incluye tres componentes:
•             La experiencia de estrés.
•             La evaluación de los otros. 
•             La evaluación de uno mismo.

A nivel organizacional, basado en la teoría organizacional, disfunciones del rol, la falta de salud organizacional, la estructura, la cultura y el clima organizacional, encontramos modelos explicativos que se caracterizan porque enfatizan la importancia de los estresores del contexto de la organización y de las estrategias de afrontamiento empleadas ante la experiencia de quemarse.

De manera general, solemos ignoramos las primeras señales del burnout, del estar quemados, poniendo el cuidado personal en un segundo plano y nos empujamos al límite hasta que nuestro cuerpo nos obliga físicamente a detenernos.

McLean & Company, nos muestran en su modelo las diferentes etapas del Burnout, que nos ayuda a identificarlo y abordarlo. 

Lo primero que aparece en el sujeto es el cansancio emocional dando paso posteriormente a la despersonalización y a la baja realización personal.  

  • Etapa 1 Sientes que hay una fuerte necesidad de probarte a ti mismo. 
  • Etapa 2 Sigues trabajando más y más duro para lograr ésto. 
  • Etapa 3 Comienzas a descuidar más tus propias necesidades.
  • Etapa 4 Estás en conflicto y culpas a otros o a la situación.
  • Etapa 5 Cambias tus valores para centrarte más en el trabajo.
  • Etapa 6 Niegas los problemas que surgen por el estrés laboral.
  • Etapa 7 Te retiras de la vida social y de tu familia también.
  • Etapa 8 Tu comportamiento cambia lo que molesta a tus seres queridos.
  • Etapa 9 La despersonalización sucede, no te sientes como tú mismo.
  • Etapa 10 Se siente vacío y entumecido, puede ocurrir abuso de sustancias.
  • Etaspa 11 Te sientes deprimido, perdido y completamente agotado.
  • Etapa 12 Colapsas mental y físicamente, agotamiento total.

El síndrome de Burnout se puede prevenir si se toman las medidas correspondientes cuando comienzas a sentir los primeros síntomas y signos de estrés laboral.

Dentro de las estrategias que se recomiendan para afrontarlo están:

  • Ser consciente de las cargas de trabajo que puedo realizar sin sobre exigirme, intentando delegar tareas cuando es necesario.
  • Pedir ayuda.
  • Trabajar la autoperfección.
  • Reuniones de trabajo periódicas donde se reconozca el trabajo bien hecho entre pares.
  • Jerarquizar tareas, dando prioridad a las más importantes y urgentes.
  • Poner límites reales a tu jefatura de lo que puede exigirte y de lo que comienza a afectarte.
  • Seguir una alimentación equilibrada.
  • Realizar actividades de ocio.
  • Reducir el consumo de alcohol y café.
  • Practicar ejercicio diariamente.
  • Dormir bien.
  • Renovar relaciones con amigos y familiares que se han desatendido por sufrir del síndrome.
  • Realizar pausas saludables en tu lugar de trabajo y en la rutina diaria. Por ejemplo, puedes respirar profundamente y estirarte. Este ejercicio hay que repetirlo durante 1 o 2 minutos.
  • Reforzar la autoestima con el auto cuidado.

Pregúntate :

 ¿Qué aprendi de esta lectura? 

 ¿Cómo puedo usar lo que aprendo para mejorar mi estrés, el agotamiento? 

Para iniciar, plantéate una reducción del 20 % del estrés que sufres y alcanzar una vida más balanceada. 

Contratar un coach, puede facilitar el reto del cambio. 

Podemos trabajar juntos por tus retos y objetivos. Contacta conmigo

Ricard Guillem Guillem  

Psicólogo Coach (CV01862) 

Email: ricard.guillem@coachingvalencia.com Teléfono /whatsapp  636 70 52 32 

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