Vacaciones mentales

 

«El arte de descansar,
es una parte del arte de trabajar»
John Ernst Steinbeck

 

Pasar las vacaciones en una fantástica playa o en una gran ciudad no imposibilita que el cerebro se fugue a septiembre y adelante la vuelta al trabajo, boicoteando el esperado descanso estival Para remediarlo, lo mejor es viajar a través de uno mismo en lugar de confiar en que la mente se relaje por el mero hecho de desplazarse a otro punto. Las vacaciones siempre empiezan en el mismo punto: en tu mente. Si no es así, no hay vacaciones que valgan.

Empiezan en la mente porque ahí se desarrolla el verdadero viaje, en el que descansas de lo habitual y saboreas otras sensaciones, lo cual no sólo es saludable, sino necesario. En la práctica, viajar a través de uno mismo da mejor resultado que desplazarse físicamente a otro lugar.

Las vacaciones son para muchas personas una representación idealizada del bienestar. Sin embargo, para conseguir las vacaciones mentales hay que dar rienda suelta a lo que pide el cuerpo en lugar de adaptarse a las exigencias del contexto. No tanto para buscar el placer inmediato sino para profundizar en las emociones y en los sentidos, experienteando formas furturas de crecimiento. Las vacaciones mentales consisten en dejar de pensar exclusivamente con el cerebro y escuchar también al corazón.

 

“Las vacaciones mentales vendrían a ser
algo así como salirse del yo rutinario y
darse vacaciones de uno mismo”
Mertxe Pasamonte


Algunas propuestas para que nuestra saturada mente sea la primera en estar de vacaciones:

 

  1. Suelta tus rutinas habituales: Descansa un poco de horarios estrictos y de tareas inexcusables. Levántate por la mañana y desconociendo de qué modo transcurrirá el día. Déjate fluir en la dirección que marque el corazón, retando a la inercia y rutina, haciendo lo que apetezca en cada momento.
  2. Relaja tu cuerpo: Camina más despacio, come más despacio, respira más despacio… Echa el freno.
  3. Piensa en lo agradable: Céntrate en lo alegre, en lo tranquilo, en lo que te haga sentir bien.
  4. Haz algo nuevo: Relajante o excitante, pero nuevo.
  5. También decídete a realizar cualquier actividad que hasta ahora no te atrevías (puenting, karaoke..) , cualquier cosa que contribuya a superarte, y te haga sentirte muy vivo.
  6. Para que la mente logre descansar es preciso poner los cinco sentidos en el momento en el que se vive y en cada una de las actividades que realices. Saborea cada minuto de las vacaciones.
  7. Si no puedes ir de vacaciones, haz que las vacaciones vengan. Exacto. No tienes que desplazarte a ningún lugar específico para disfrutar de unos días de descanso.

http://www.mertxepasamontes.com/vacaciones-mentales.html

Vacaciones mentales: ampliar el mapa mental


Deja un comentario