Deja de ser tan autoexigente

La autoexigencia puede ser útil cuando ayuda a sostener un compromiso, cuidar la calidad o terminar algo importante. El problema aparece cuando deja de orientar y empieza a castigar: ningún resultado parece suficiente, cualquier error se interpreta como fracaso y descansar se vive como una concesión. En esos casos, intentar «dejar de ser exigente» de … Leer más