Qué es el mindset (parte I)

En los tiempos que vivimos de una sociedad hiperacelerada e hiperconectada todo el mundo empieza a hablar de «mindset». En diversas salas de una nueva red social ClubHouse se organizan charlas para hablar de cómo potenciar el mindet. Muchos profesionales de la consultoria, mentores, coaches empiezan a denominar se expertos en mindset, «experto en mentalidad».

Habrá que aclarar ¿qué es el mindset? En psicología cognitiva, el mindset es la mentalidad que representa los procesos cognitivos activados en respuesta a una tarea determinada. La psicología nos ofrece mapas para poder comprender e intervenir.

La mentalidad se define como el conjunto de actitudes y creencias que mantenemos, que afectan todo lo que hacemos, sentimos, pensamos y experimentamos.  Nuestra mentalidad influye en nuestras percepciones y en cómo nos movemos por el mundo.  Aunque tenemos una mentalidad general, esta puede estar formada por muchas mentalidades más pequeñas. Algunas de estas nos ayudan a mejorar nuestro bienestar y tener éxito en el mundo.  Otras dañan nuestra capacidad para hacerlo.  Es por eso que desarrollar ciertas mentalidades puede ayudarnos a alcanzar nuestras metas, disfrutar de nuestras vidas y tener más éxito. Lo mejor es que alcanzar tener una mentalidad adecuada para tus retos se puede desarrollar, si tu lo deseas te podemos acompañar.

Según Carol Dweck, existen diferentes tipos tipos de mentalidades (crecimiento, positiva, de desafío, de abundancia…). Cada una de éstas, forma un continuo con dos categorías en sus extremos. Por ejemplo el mindset o mentalidad de crecimiento versus la mentalidad fija. Ambas forman parte de un continuo que pueden agrupar a las personas según su comportamiento, específicamente por su reacción al fracaso. En este tipo de mindset nos centraremos en este artículo.

Las personas que tienen una «mentalidad fija» creen que las habilidades son en su mayoría innatas e interpretan el fracaso como la falta de las habilidades básicas necesarias, mientras que los que tienen una «mentalidad de crecimiento» creen que pueden adquirir cualquier habilidad dada siempre que inviertan esfuerzo o estudio.

Dweck argumenta que la mentalidad de crecimiento «permitirá a una persona vivir una vida menos estresante y más exitosa», por su confianza con las posibilidades de adquirir nuevos aprendizajes para nuevos retos o contextos.

¿Qué es la mentalidad de crecimiento?

Como hemos indicado, hay una variedad de mentalidades, cada una de las cuales puede ayudar o perjudicar nuestro bienestar.  Una mentalidad de crecimiento es simplemente la creencia de que nuestras habilidades básicas se pueden desarrollar y mejorar a través del aprendizaje, dedicación y trabajo.  Sin una mentalidad de crecimiento, no ejercemos el esfuerzo requerido y, por lo tanto, permanecemos atrapados perpetuamente, desde la resignación o el resentimiento.

Con un mindset de crecimiento, podemos superar el estancamiento y lograr las metas a largo plazo que deseamos, en cualquier ámbito de la vida, ya sea en el trabajo, en nuestras relaciones o en otros aspectos.

¿Tienes una mentalidad de crecimiento?

¿Crees que naciste y te criaste con un conjunto fijo de habilidades y capacidades, como tu coeficiente intelectual, que traes desde tu nacimiento y que permanecerá contigo toda tu vida?  ¿O cree que tus ideas y creencias están en constante evolución, que puedes aprender nuevas habilidades si trabaja en ellas y que tu sabiduría e inteligencia aumentan con cada nueva experiencia? 

Si respondes «sí» a la primera pregunta, tiene lo que se conoce como una «mentalidad fija».  Si tu respuesta es “si” a la segunda pregunta, probablemente tengas lo que Dweck llama una mentalidad o mindset de crecimiento.

No te preocupes si actualmente tienes una mentalidad más fija: es posible desarrollar una mentalidad de crecimiento.

¿Por qué es importante la mentalidad de crecimiento?

Si tenemos una mentalidad fija, es posible que evitemos los desafíos porque no queremos sentirnos avergonzados o humillados frente a los demás.  Ésto puede ser problemático, miedo a cometer errores puede llevarnos a evitar desafíos y nuevas experiencias, experiencias que nos ayudarían a crecer, mejorarnos de manera importante y crear la vida que deseamos.

Si tenemos una mentalidad de crecimiento, disfrutamos de los desafíos, a pesar del riesgo, generalmente porque valoramos el aprendizaje y el crecimiento más que otros . Creemos que podemos y por eso realmente trabajamos en ello.

Desarrollar una mentalidad de crecimiento podría contribuir a una vida más plena y significativa porque la gama de experiencias que abarca esa vida será considerablemente más amplia.

Diferencias clave entre la mentalidad «fija» y «de crecimiento»

Esfuerzo. Cuando se enfrenta al trabajo duro, la persona con «mentalidad fija» puede reclutar a otros para hacer las partes más difíciles, gastando el menor esfuerzo posible, mientras que la persona con «mentalidad de crecimiento» cree que los buenos resultados a menudo requieren esfuerzo; el «esfuerzo» es una parte del proceso.  Para dominar una nueva tarea, generalmente es necesario aplicar energía, ya sea mental, física o simplemente mediante la repetición a lo largo del tiempo.

Desafío. Una persona con “mentalidad fija” evita los desafíos, posiblemente por miedo al fracaso, y puede esconderse como una forma de evitar responsabilidades.  En contraste, la persona con «mentalidad de crecimiento» encuentra que los desafíos son emocionantes y atractivos, sabiendo que aprenderá algo valioso de sus experiencias.  Ellos miran de frente al desafío, lo abrazan y son capaces de avanzar hacia logros cada vez mayores.

Errores y comentarios. La persona con «mentalidad fija» odia cometer errores porque no sabe gestionar sus emociones. Pueden culpar a los demás o ponerse a la defensiva cuando los critiquen.  Una persona con «mentalidad de crecimiento» verá el error como una lección de la que aprender y será menos probable que se tome las críticas como algo personal.  Estar abierto a las críticas puede ayudar a mejorar la capacidad de uno para hacerlo mejor la próxima vez, que es otra razón por la que una mentalidad de crecimiento puede conducir al éxito.

Referencias

Dweck, C. S. (2008).  Mindset: The New Psychology of Success  Updated Edition

Ricard Guillem Guillem, Psicólogo Coach
wa.me/34636705232

8 Marzo 2021 y FP

Feliz día de la mujer, que celebramos todas las personas que somos consciente que el mundo está gritando que necesita una mirada, un ser y hacer más de mujer. Un mundo que tenga más nombres de mujeres: Justicia, Democracia y Libertad. #8Marzo2021

Como sociedad tenemos muchos restos, uno de ellos que la mujer esté más presente en la #FP . “Si + FP es + Futuro” , la FP necesita mujeres.

Las mujeres están menos presentes en la Formación Profesional. Según el Observatorio de la FP de la Fundación Bankia por la Formación Dual (1) la matriculación femenina en FP y en FP dual crece a mayor ritmo que la masculina, pero el peso de las mujeres sigue siendo inferior al de los hombres en ambos casos (44% y 38%).

Cuando las mujeres estudian FP suelen hacerlo en titulaciones feminizadas (sanitaria, sociocultural, administración..) que tienen peor inserción laboral y condiciones laborales mejorables. Su matricula en ciclos formativos típicamente masculinos (Instalación y mantenimiento, Fabricación mecánica, Informática y comunicaciones, Electricidad y electrónica .. ) es muy baja, curiosamente es la formación con mayor inserción laboral y con mejores condiciones laborales.

El itinerario formativo a través de la Formación Profesional es tan válido como cualquier otro itinerario. Y no supone el final de un itinerario formativo y profesional, en un contexto de aprendizaje de aprendizaje a lo largo de la vida, es una pieza más del puzle de la cualificación y de la carrera profesional.

Mucho por hacer:

  • Orientación profesional libre de estereotipos de genero.
  • Visibilizar a mujeres profesionales en puestos masculinizados.
  • Promover las STEM entre la mujeres (sin olvidar que ya están muy presente en las ciencias sociales)
  • Igualdad laboral …

(1) Se puede consultar el informe del Observatorio FP en el siguiente enlace

Resignificar nuestra historia.

Estrategia de transformación para fortalecer nuestra identidad.

“Las cosas no cambian. Lo que cambia es tu forma de mirar”

Resignificar las experiencias consiste en otorgarles otro significado, viendo lo que sucedió desde otra perspectiva, desde un observador diferente, dando una nueva significación a un acontecimiento o a una conducta, Esto quiere decir que la resignificación supone otorgar un valor o un sentido diferente a algo, uno que nos resulte menos angustiante y limitante por otro que nos ofrezca más posibilidades y enriquezca.

Cada una de nuestras experiencias recordadas la asociamos a una emoción, y el significado que le damos a la experiencia va a estar asociado a ella. Darle otro significado va a hacer que nos centremos en otra emoción; por ejemplo, podemos pasar del rencor o resentimiento a la aceptación o alegría.

Resignificar las experiencias es esencial para la transformación. Podemos elegir evolucionar o quedarse en la queja y en la resignación y vivir anclados a las experiencias del pasado.

La resignificación refiere a otorgar un sentido diferente al pasado a partir de una nueva comprensión desde el presente, o a dar un nuevo sentido al presente tras una interpretación distinta del pasado. Resignificamos ciertas experiencias para sanar, cerrar y para seguir adelante.

Resignificación, en sentido amplio, puede darse en varios sentidos:

* Resignificar el pasado en función del presente: dar un nuevo sentido a algo del pasado en función de algo ocurrido en el presente.

* Resignificar el presente en función del pasado: dar un nuevo sentido a una experiencia actual en función de algo ocurrido en el pasado.

* Resignificar el presente en función del futuro: Una situación presente puede ser significada en función de una situación futura (un proyecto futuro..).

* Resignificar el futuro en función del presente: como el caso de una persona consigue el premio de la lotería y, en función de ello, resignifica todas las imágenes que hasta entonces tenía sobre su futuro.

En el ámbito de la psicología, la resignificación refiere a otorgar un sentido diferente al pasado a partir de una nueva comprensión en el presente, o a dar un nuevo sentido al presente tras una interpretación distinta del pasado. Pero no podemos dejar la dimensión del futuro y su papel en el significado presente de la vida y la construcción de identidades.

«Quizás no puedes cambiar las cosas o las expectativas pero si lo que las cosas significan para ti»

Resignificar las experiencias nos trae unos beneficios como: liberar tensiones con otros mismos o con otros, conocernos mejor, incrementar la autoestima, mejorar la gestión emocional, ser más protagonistas de nuestra vida, alcanzar paz …

¡La vida es significado, empieza a empoderar tus recuerdos!

Nuestra idea sobre las cosas y el significado que le damos a lo que hacemos en la vida depende de nuestra percepción de ello. Recordemos que nuestro cerebro es un gran interpretador y los modos posibles de interpretar las experiencias son infinitos y si cambiamos los patrones de percepción habituales, tendremos variedad de opciones en la vida y cambiaremos nuestra manera de actuar.

El problema es que estamos acostumbrados a ver el tiempo de manera lineal: existe un pasado que hoy determina mi presente y es mi presente el que determinará mi futuro.

¿Qué pasaría si diésemos significados diferentes a los recuerdos? El pasado es lo que hoy recordamos de ciertos eventos que nos sucedieron, pero no puede ser evocado con la perfección que creemos porque recordar no es volver a vivir. Lo que recuerdas hoy está influido por el contexto actual, y en el pasado fue influido por su contexto pasado. Lo importante es el presente y lo que hagamos con el significado en éste.

Por lo tanto, el pasado, al ser recordado en el presente no tiene por qué ser tan doloroso, trágico o injusto y sobre todo no nos tiene por qué marcar como un estigma imborrable: el pasado se quedó donde sucedió y hoy tenemos todo el potencial y una gama de posibilidades para recordarlo o como algo terrible que hoy nos tiene abatidos o como algo terrible que hoy miro de otra manera porque hoy soy otra persona muy diferente. A esto le llamo resignificar el pasado.

El pasado ya no puede cambiarse porque no existe, lo único que existe son los significados que hoy le estamos dando y que están siendo influidos por el momento actual

Las diferentes técnicas para resignificar  parten del autoconocimiento y autorreflexión, porque tomando consciencia y explorándonos podremos encontrar el camino hacia la transformación.

En el proceso de reflexión deberemos : 

Agendar tiempo exclusivo para esta reflexión. Escribir, dibujar, recurrir fotografías, notas del pasado …

Autodistanciarnos. Verse a uno mismo, observarse desde fuera, aceptarse, regularse y visualizarse.

Transitar desde la postura de víctima a la de protagonista. Si pensamos en el “para qué” nos tocó vivir esto u lo otro, es decir, si ya sucedió así, ¿para qué tuve que haber vivido esto en mi vida? ¿Qué me aportó? ¿Tuve un aprendizaje importante?  

Soltar el mito de la justicia. Teoría de la falsa justicia, o justicia universal, con la que solemos vivir. Esta teoría hipotéticamente dice que “las cosas malas le pasan a la gente mala” y que a la gente buena sólo le suceden cosas buenas. La vida es incierta y todos estamos expuestos a que nos pueda suceder de todo.

Cuestionarnos las creencias que mantienen nuestra experiencia. Ciertas creencias o pensamientos pueden ocasionar bloqueos para incorporar internamente la experiencia, por lo que debemos trabajarlas a través de intervenciones dirigidas a flexibilizar nuestra parte rígida (flexibilidad psicológica). 

Abrirnos a otros significados (narrativas). El significado tendrá que ver con cambiar la narrativa o la historia final de lo que vivimos, para facilitar el ajuste (resignificación)  interior de la misma. ¿Qué narrativa (historia) nos deja más posibilidades para vivir el presente?.

En este proceso de transformación, es muy importante la actitud, estar preparados, con apertura, dispuestos a cuestionarse y soltar, Aprende a soltar el pasado y abrazar las nuevas lecciones que te ofrece el presente . Abrir la amplitud del observador que somos, incorporando: aceptación, ambición , tolerancia, flexibilidad…  siendo consciente que pueden ser diversas las posturas (interpretaciones) de acercamiento a la realidad  (observador múltiple). La más adecuada será la que en ese momento y contexto nos ofrezca más oportunidades. 

Alcanzaremos la resignificación al otorgar un nuevo sentido, fortaleciendo nuestra identidad.

Coaching online | Ricard Guillem Coach

Sesiones de coaching online para lograr tus objetivos y equilibrar tu vida

Saltar al contenido ↓